Guardianes del área chica
Nuestra sección presenta a algunos porteros que reivindicaron la posición de arquero, la más ingrata del fútbol, y enamoraron a millones de aficionados con estilos particulares, liderazgo, atajadas imposibles y carreras exitosas
Lev Yashin
Si un hombre revalorizó la posición de guardameta fue «La Araña Negra».
Con su vestimenta negra y su agilidad en el arco, el soviético se transformó en un ícono
en las décadas de 1950 y 1960, no solo por ser uno de los primeros en utilizar los guantes, sino por ser el único arquero en ganar el Balón de Oro de France Football en 1963. Su liderazgo defensivo, su estilo atrevido y su capacidad en el juego aéreo, llevaron a éxitos de la Unión Soviética como los títulos de campeón olímpico (1956) y de Europa (1960). Se comenta que detuvo alrededor de 150 penales y dejó la portería en cero en 270 duelos.
Parada del siglo
El arquero inglés Gordon Banks llevó a la cúspide a su país en el Mundial de 1966
—el único título— con su seguridad y elegancia bajo los palos. Pero elevó su leyenda también por la «atajada del siglo» ante Pelé en el Mundial de México 1970, cuando se enfrentaron: el brasileño cabeceó con potencia cerca del poste derecho y el guardameta Banks recorrió todo el arco, de un palo al otro, para evitar el gol.
Gilmar
Artífice de los triunfos del Brasil y del Santos de Pelé en las décadas de 1950 y 1960, junto al que ganó absolutamente todo en su carrera. Destaca como uno de los seis porteros titulares en dos finales de Copas del Mundo y el único en salir vencedor en las dos (1958 y 1962). La Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol seleccionó a Gilmar como el mejor portero brasileño del siglo XX.
Un portero inesperado
¿Había algo que Pelé hiciera mal en una cancha? Hasta de arquero jugó en cuatro partidos (1959, 1964, 1969 y 1973) con el Santos y no recibió goles. El más trascendental fue la vuelta de las semifinales de la Copa de Brasil, en enero de 1964, ante el Gremio, cuando O‘Rei marcó hat-trick y luego se puso los guantes en los minutos finales, tras la expulsión del arquero Gilmar al 84‘. Sus compañeros contaron que Pelé atajó dos pelotas de gol y acabó campeón.
Oliver Kahn
Carácter, heroicidad y talento son las cualidades
que definen la trayectoria de este portero
como capitán del Bayern Múnich y la selección de Alemania. Con sus paradas y liderazgo, Kahn llevó a la afición alemana al subcampeonato mundial en 2002, lo que le valió el premio a Mejor Jugador del evento, un hecho inédito hasta hoy para un arquero.
José Luis Chilavert
No solo fue buen arquero, sino que tenía alma de delantero y resaltó como especialista en el balón parado, anotando más de 60 goles, y fue el único con un hat-trick ante Ferro Carril Oeste, en 1999. Lideró la selección paraguaya con una generación que plantaba cara a los grandes en los años 90 y llegó a octavos de final en el Mundial de 1998. Sus resultados le merecieron tres reconocimientos a mejor portero del mundo (1995, 1997 y 1998).
Rogério Ceni
Con el número 1 en su espalda, el brasileño capitaneó el club São Paulo desde el arco hasta la portería contraria. Sus rivales temían tanto sus atajadas como sus disparos. Con una friolera de 132 anotaciones en su carrera, se considera el guardameta más goleador de la historia y uno de los que cambió la percepción de su posición.
Arqueros que ganaron mundiales
Algo tienen en común Toni Turek, Iker Casillas y Emiliano Martínez: sus atajadas fueron decisivas para hacer campeones mundiales a sus países. El alemán Turek se convirtió en un muro en la final del Mundial de 1954 contra la todopoderosa Hungría y protagonizó el «Milagro de Berna». Lo propio hicieron el español Casillas y el argentino Martínez, que se les recuerda por sus paradas en mano a mano ante el neerlandés Arjen Robben (minutos 62 y 83 en la final de Sudáfrica 2010) y el francés Kolo Muani (minuto 123 en la final de Qatar 2022), respectivamente.
René Higuita
Revolucionario en el juego con los pies, salía del área con el balón, regateó rivales por doquier, marcó 43 goles, se proclamó campeón de la Copa Libertadores en 1989 con el Atlético Nacional y fue guardameta titular de Colombia en el Mundial de 1990. Inmortalizó su mítico «despeje del Escorpión», con los tacones, en un amistoso contra Inglaterra, en Wembley, en 1995. La acción influyó en un cambio de normativa de la FIFA, que impedía a los porteros tomar el balón con la mano si venía de un compañero.
Manuel Neuer
El alemán transformó la posición e inspiró a una generación de arqueros a jugar con los pies y fuera del área, y anticiparse como un defensor, de un estilo llamado: portero líbero. Su elegancia, paradas imposibles e influencia decisiva en el título de Alemania en el Mundial de 2014 y los éxitos del Bayern Múnich de Guardiola y Flick, llevaron a que muchos lo consideren el mejor arquero del siglo XXI.
Gianluigi Buffon
La leyenda italiana fue un caballero y un referente bajo los palos. Su nombre encarna respeto, pasión, reflejos y grandeza en el mundo del fútbol. En su longeva trayectoria de 28 años custodió el arco y contribuyó a 19 títulos con clubes italianos, pero su gran logro fue cuando se coronó campeón del mundo en 2006 con La Azurra, de la cual fungió como líder y capitán por dos décadas.