Cinco motivos ilegales por los que no te pueden despedir, según un abogado laboralista
Ya sea por mal comportamiento o por problemas en la empresa, existen diferentes motivos de despido que pueden ser considerados improcedentes y conllevar el pago de una indemnización al empleado. Estas situaciones, si bien son muy concretas, pueden darse en cualquier momento de la carrera laboral de cada persona, por lo que es necesario que los trabajadores las conozcan para poder defender sus derechos.
Según el abogado laboralista y creador de contenido, Miguel Ángel Mejías, las empresas pueden cometer diferentes errores a la hora de llevar a cabo el cese de un empleado convirtiéndolo en improcedente, aunque se trate de una medida disciplinaria. Estas equivocaciones van desde la falta de una audiencia previa al cese o, incluso, pequeños defectos presentes en la carta de despido. Aunque también recoge casos de mayor gravedad como una expulsión durante una baja médica.
Los cinco casos en los que un despido puede ser improcedente
El primer caso en el que un despido puede ser considerado improcedente es aquel en el que la empresa no organiza una audiencia antes del cese del empleado. Esta medida supone una violación de los derechos del trabajador desde noviembre de 2024, cuando el Tribunal Supremo dictaminó que la empresa debía organizar una reunión previa y establecer un plazo en el que el empleado pueda defenderse y explicar su situación.
Aunque el cese se produzca por una bajada de rendimiento o por cometer alguna infracción, si la empresa no lleva a cabo este trámite, el despido puede ser declarado improcedente "e incluso podría ser nulo si coincide con una situación de especial protección que vulnere tus derechos fundamentales" como en el caso de mujeres embarazadas o en lactancia, personas con discapacidad o en situación de riesgo laboral.
Por otro lado, en el caso de que la compañía no entregue la correspondiente indemnización al trabajador por causas objetivas y externas a este. Esta situación se da en el caso de que los despidos se produzcan por la situación económica de la empresa o porque van a cerrar un departamento específico. Sin embargo, aunque la compañía esté teniendo pérdidas, el trabajador debe recibir una compensación económica de veinte días de salario por año trabajado. Asimismo, esta indemnización debe ser entregada en mano el mismo día del cese. Si no se cumplen estas medidas, el despido puede ser declarado improcedente, aumentando la cuantía de la compensación para el trabajador a 33 días de salario por año trabajado.
En tercer lugar, es necesario que las causas del despido se comuniquen de forma clara al trabajador y estén presentes, de forma detallada, en la carta que lo formalice. Este documento debe entregarse en el momento del cese. Si el empleado no la recibe o si es enviada por un medio considerado no válido como WhatsApp, el despido pasa a ser improcedente "por defecto de forma", informa Miguel Ángel.
En cuanto al cuarto caso, el abogado explica que una compañía no puede despedir a un trabajador por haber "hecho una reclamación de cualquier tipo, es una represalia y está absolutamente prohibido". Esta situación se encuentra amparada bajo la Ley del Derecho a la Defensa, en la cual se especifica que no se puede cesar a un empleado "por ejercitar una acción judicial". Asimismo, esta protección se extiende a los familiares que se encuentren trabajando dentro de la misma empresa. Por lo que un despido realizado en este contexto se considera nulo.
Por último, en el caso de que una empresa cese a un trabajador mientras este se encuentra de baja médica, alegando una bajada de rendimiento u otra razón, se podría considerar un despido discriminatorio y nulo según la Ley de Igualdad de Trato y la No Discriminación. Por tanto, el empleado debe ser restituido a su puesto de trabajo pagarle "los salarios de tramitación y, además, una indemnización por daños y perjuicios".