“El balón es para atacar, no para gustarse”, proclamó
Diego Simeone, el entrenador del
Atlético de Madrid, a sus jugadores en el entrenamiento del miércoles, cuando perfilaba el plan para recibir al
Barcelona, aún oculto el adelanto al medio de
Marcos Llorente y ya visibles la figura crucial de
Antoine Griezmann, el ataque
Giuliano Simeone-Julián Alvarez-Ademola Lookman y la presión lanzada de
Koke Resurrección.Seguir leyendo...