¿Qué son los therians? "No es un disfraz, desde pequeño me siento un mono por dentro"
Las redes sociales han dado un nuevo empujón inesperado a una forma de identidad juvenil que mezcla curiosidad, debate y un toque de excentricidad. Los Therians son, sobre todo, adolescentes que se identifican parcial o totalmente con una especie animal. Y no hablamos solo de que sea para llevar orejas o colas de peluche: esta conexión se extiende a niveles mentales, espirituales y emocionales.
En internet se han viralizado vídeos de usuarios con máscaras y disfraces, como si fueran a salir en un musical de animales, pero ellos mismos insisten en que eso no es obligatorio. Los miembros de esta comunidad pueden sentirse vinculados a especies tan variadas como lobos, monos, gatos, perros o aves, sin necesidad de maullar, aullar o piar todo el día.
Origen en los años 90
Pese a su actual popularidad en aplicaciones de vídeo, el concepto tiene décadas de historia. El término comenzó a utilizarse a principios de los años 90 en foros de internet. Inicialmente, estos espacios estaban dedicados a discutir literatura y cine sobre hombres lobo, pero evolucionaron rápidamente cuando los participantes empezaron a confesar que sentían una identificación real y profunda con la naturaleza animal.
Fue entonces cuando se acuñó la denominación Therian para agrupar a quienes compartían este sentimiento particular. Con el auge de la conectividad digital, el movimiento ha crecido exponencialmente hasta propiciar reuniones físicas. En países de Latinoamérica como Argentina, Uruguay y Chile, ya se documentan encuentros en parques donde estos jóvenes se reúnen para convivir entre pares.
Este colectivo busca diferenciarse de los Furrys, aunque estos últimos también tienen sus excentricidades. Los Furrys disfrutan de los animales antropomórficos desde un punto de vista principalmente estético, artístico o lúdico: disfraces, dibujos, eventos… todo muy colorido. Los Therians, en cambio, insisten en marcar la diferencia: "No es un disfraz, yo realmente me siento un mono por dentro". Su identidad interna, aseguran, es la de un animal de verdad, más allá de cualquier accesorio o espectáculo.