Las parejas se quieren. Por eso siguen juntas. Pero discuten. Motivos no faltan : las tareas del hogar, la educación de los hijos, la economía, situaciones de celos o infidelidades… Sin embargo, la razón principal de estos conflictos no son, en realidad, estos asuntos, sino la falta de habilidades de comunicación , lo que al final lleva a entrar en un círculo vicioso de conflictos diarios. Pero, porqué caemos en esta rueda? La respuesta, según Nayara Malnero , sexóloga, psicóloga y terapeuta de parejas, es que, efectivamente, la mayoría de las personas tenemos problemas de comunicación para expresar emociones, para ser asertivos, para pedir lo que necesitamos, lo que interpretamos... Asegura que el círculo vicioso se produce, sobre todo, con nosotros mismos y, muchas veces, tiene que ver con la forma en la que interpretamos el mundo y en la que hemos sido educados. También con la manera en la que nos expresamos y, al final, con hábitos (manías, como interpretar y juzgar). En conclusión: tiene que ver con asuntos muy profundos de uno mismo. En este sentido, asegura que «estamos convencidos de que los conflictos de pareja se resuelven solucionando el tema de discusión (por ejemplo, si es un tema económico, gestionando mejor los gastos) y, aunque evidentemente, puede ser útil, lo realmente importante siempre va a ser el trabajo personal el que permitirá que salgamos del círculo vicioso. Si ese tipo de relación conflictiva que tenemos con una persona lo volvemos a tener con otra pareja, deja en evidencia que hasta que no cambiemos nosotros será muy difícil que pueda haber un cambio en las dinámicas y las relaciones». A las parejas en esta difícil situación les recomienda terapia. «En nuestra consulta trabajamos con la pareja de forma conjunta pero, la mayoría de las sesiones son individuales para que el avance sea mucho más potente. Con esto conseguimos que cada uno se lleve tareas para casa tras su sesión y haya avance, tanto personal, como a nivel de ambos. Una relación la forman dos personas y tienen que trabajar los dos al 50%». Para aquellos que piensen que el sexo puede solucionar estos problemas, esta psicóloga es muy clara: El sexo soluciona una crisis de pareja si la crisis es sexual, si no, lo único que hace es disfrazar un conflicto . Este acercamiento generalmente es un disfraz. Cubrimos con un tupido velo, no solucionamos el problema. Si la es crisis sexual, el sexo la va a solucionar, siempre y cuando sea bueno, de calidad, los dos disfruten y sirva para solventar el problema íntimo». No obstante, destaca que sí que es cierto que los problemas de pareja siempre se reflejan en la cama y los problemas de cama se reflejan en el resto de las áreas de la pareja, por eso incide en que es muy importante ser conscientes de que la terapia sexual incluye asuntos de pareja y que la terapia de pareja tiene que incluir temas de sexualidad. «Esto es muy importante. Y aquí lanzó un tema y es que, muchos profesionales que son terapeutas de pareja no tienen formación en sexualidad y, es un problema muy grande, ya que la terapia de pareja es terreno de los terapeutas sexuales y de los sexólogos. Un terapeuta familiar no habla de sexualidad. Esto es algo en lo que incidimos especialmente en las formaciones que dirijo». Hecha esta aclaración, insiste en que desde su punto de vista haber mantenido una relación sexual reciente no tiene nada que ver con el avance de una relación. « Es una reconciliación ficticia . Lo que ocurre es que, cuando mantienen sexo, las aguas se calman y es mucho más fácil hablar, reforzándose el vínculo, pero eso no quiere decir que el vínculo funcione y que esté bien. Podemos tener relaciones con una persona con la que no tenemos ninguna vinculación emocional, y al revés también ocurre. En este sentido, no hay marcha atrás cuando hay faltas de respeto grandes, deslealtades, falta de compromiso, cuando no hay proyecto común… Estas suelen ser las situaciones más habituales». Explica que también ocurre cuando duele tanto lo ocurrido que realmente no va a haber perdón . «Es decir, a veces duele tanto que nos anclamos en el reproche y no podemos avanzar, pero la realidad es que la mayoría de las veces la terapia de pareja funciona muy bien, reconduce y el éxito es muy bueno, si ambos están en disposición de trabajar en la relación ». Además de las claves mencionadas para darse cuenta de que una relación ya no funciona, esta sexóloga destaca que hay una muy importante y es que «tú ya no eres tú mismo: te sientes condicionado por la mirada de la otra persona. Percibes que no eres 100% auténtico y temes cualquier discusión o conflicto, e, incluso, a la opinión de tu pareja o su reacción ante cualquier tema». Ante este panorama advierte que no siempre hay segundas oportunidades . «No tiene por qué haberlas. Por supuesto que a veces pueden funcionar, y pueden funcionar muy bien si hay cambios notorios en las dinámicas individuales y de pareja, sobre todo si hay ayuda terapéutica para generar esos cambios, pero no, no tiene por qué haber segundas oportunidades. Hay cosas que son inadmisibles, que rompen con los valores de uno y con las necesidades dentro de una relación y que acaban de forma definitiva con la relación». Para las parejas que quieren avanzar juntas, pero no consiguen salir del bache en el que se encuentran, Nayara Malnero recomienda que se escuchen, que hablen, que se comuniquen y que vayan a terapia. Dar el paso y tomar la decisión de forma conjunta es la mejor solución hacia la reconstrucción de la pareja y solucionar sus problemas de forma satisfactoria».