Osasuna tiró de efectividad bajo una intensa lluvia para seguir lanzado en la Liga y dejar al Celta con serias dudas. El equipo rojillo se impuso por 1-2 con goles de
Budimir y Raúl García en un partido muy igualado ante un equipo gallego que tuvo su gol en un penalti marcado por
Borja Iglesias pero que se topó con el muro visitante y con un Sergio Herrera enorme cuando estaba volcado a la desesperada en busca de la remontada. El equipo gallego encadena su tercera jornada sin vencer y desaprovecha una nueva oportunidad para asaltar la quinta plaza.
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