Lo que pocos zaragozanos saben que puedes hacer dentro de la Aljafería
Un menú diario dentro de un emblema histórico
En pleno Palacio de la Aljafería de Zaragoza, declarado Patrimonio de la Humanidad, funciona un restaurante abierto al público donde se puede degustar un menú del día por aproximadamente 14 euros, según la cobertura de la fuente local HERALDO DE ARAGÓN. Este establecimiento, situado en la sede institucional de las Cortes de Aragón, combina historia y gastronomía en un mismo paseo urbano.
El espacio, tradicionalmente reservado para la restauración interna de los diputados y el personal parlamentario, se ha abierto desde hace más de un año a la población zaragozana y visitantes con un objetivo claro: dar más vida al restaurante y atraer comensales más allá del ámbito político.
Precio competitivo para un menú completo
El menú diario suele incluir varias opciones de primer y segundo plato, postre, pan y bebida, con platos sencillos y elaboración casera. Al estar pensado para la clientela del mediodía, su propuesta se orienta a ofrecer una relación calidad-precio muy ajustada en pleno centro de Zaragoza.
Este planteamiento permite a residentes y turistas disfrutar de una comida en un entorno singular sin necesidad de gastar más que en un restaurante típico de la ciudad.
Acceso público más allá de las sesiones parlamentarias
Aunque el establecimiento está ubicado dentro del recinto de un organismo público, el acceso al comedor es posible para cualquier persona cuando no hay actos oficiales o plenos parlamentarios. Este detalle convierte la visita a la Aljafería en una experiencia doble: cultural y gastronómica.
Antes de la apertura de este restaurante al público en general, pocos zaragozanos conocían esta posibilidad de comer en un monumento tan destacado. Ahora, la iniciativa es acogida con interés por quienes buscan una comida del día diferente.
Contexto histórico y cultural del lugar
El Palacio de la Aljafería, lugar en el que se ubica este restaurante, es una construcción medieval que data del siglo XI y representa uno de los ejemplos más importantes del arte hispanomusulmán en España. Su importancia histórica y arquitectónica atrae a visitantes de todo el mundo, lo que convierte a su restaurante en un punto de interés añadido para quien decide combinar cultura y gastronomía en la misma visita.
Además de albergar las Cortes de Aragón, este conjunto monumental ofrece diferentes espacios visitables y recorridos culturales durante todo el año. Comer en su restaurante se ha convertido en una opción singular para quienes buscan experiencias gastronómicas con un valor añadido, lejos de los circuitos convencionales de restaurantes en el centro urbano.