La incertidumbre sobre la última medida de Pedro Sánchez para llevar a cabo una regularización extraordinaria a personas extranjeras que ya se encuentran en España ha salpicado a las oficinas municipales de la capital. Poco más de una semana después del anuncio del presidente del Gobierno, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha denunciado las «dificultades» que se están generando con motivo del incremento de solicitudes de certificados de empadronamiento. El Gobierno popular no se opone a una posible regularización, dado que «Madrid es abierto e integrador», pero sí censura el modo en que se pretende hacer y sobre todo la confusión que puede generar. Según Sanz, se debe de exigir que «estas situaciones se hagan con cabeza». Cosa que «no se están haciendo», ha enfatizado en un acto celebrado en la Escuela de Hostelería de Santa Eugenia. De ahí, que la vicealcaldesa y portavoz municipal critique tanto el fondo como la forma de la iniciativa. Por un lado, porque «no es una regularización hecha con criterios que sean objetivos y seguros». Por otro, porque «no hay ninguna garantía de que no se aproveche esta regularización para que algunas personas que no deber estar en España, y lo digo así de claro, con antecedentes policiales o penales vayan a estar en España. No hay ninguna garantía de que eso se produzca porque no está bien hecha esa regularización porque no es seria». Todo ello, en su opinión, hace que los servicios municipales comiencen a colapsar. Y es que «no se puede decir de un día para otro que de repente se va a regularizar sin saber siquiera a cuánta gente porque ni siquiera el Gobierno de España lo sabe». Desde Cibeles inisisten en que no se conoce el impacto que esta medida estatal va a tener en cada una de las ciudades y, tampoco, si se va a necesitar el padrón. «Incluso se estaba diciendo que también van a valer otro tipo de cuestiones, por lo que es muy difícil planificar cualquier servicio público de esta forma», ha señalado Sanz, sin descartar que más adelante tengan que reforzar los servicios que gestionan el padrón en Madrid.