El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha fracasado en su intento de convencer a los maquinistas para que cancelen los tres días de huelga previstos para los próximos 9, 10 y 11 de febrero, y ya van tres veces. El titular del ramo ya se reunió con los representantes de los sindicatos Semaf, UGT, CC.OO. -los principales en este gremio- el pasado miércoles y el jueves, y el resultado fue el mismo. «No tenemos suficientes garantías para desconvocar», afirma a ABC Teo Moreno, portavoz de Semaf. Así las cosas, se mantiene un paro que previsiblemente va a sumir en el caos la circulación en España, que ya enfrenta graves problemas de saturación en servicios alternativos -autobús y avión- después de que Adif impusiera limitaciones de velocidad en varios tramos de la vía y suspendiera los servicios de alta velocidad de primera y última hora en la línea Madrid-Barcelona. «Ha habido algún pequeño avance porque han traído alguna propuesta más enfocada», apunta Teo Moreno. Concretamente, las exigencias de los representantes de los trabajadores pasan por una mejora «estructural» -dicen- de las condiciones de seguridad y mantenimiento de la infraestructura, que está en entredicho desde el fatal accidente acaecido en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero. Desde Semaf aseguran comprender que los cambios que el ministro ha puesto sobre la mesa «conllevan un tiempo», pero aun así consideran que aún no se dan las condiciones mínimas. Como ya se ha avanzado, para la semana próxima se anticipa una movilidad complicada en España, a pesar de unos servicios mínimos que se han fijado en el 50% en Cercanías (65% en hora punta); 65% en Media Distancia y 73% Larga Distancia y Alta Velocidad. A su vez, en el caso del transporte de mercancías, los maquinistas garantizan apenas un 21% del tráfico habitual, priorizando bienes perecederos y peligrosos. (HABRÁ AMPLIACIÓN)