No sé si después de la Guerra Civil no hay lugar para la poesía como decía Adorno tras Auschwitz, pero es claro —a los hechos me remito— que siguen haciendo falta encuentros, estudios y lecturas: revisionismo, sí, que es lo que se hacemos todos. Quizá especialmente en España (o como se quiera llamar) precisa de relatos sobre la guerra que perdimos todos o —como hay que entender el marbete con menos bilis— lo que todos perdimos con la guerra. Al hilo de la estupenda cartografía de mi hermana Karina Sainz Borgo , dan ganas de empezar una serie de recomendaciones de lecturas «guerracivilistas» en el mejor sentido de la palabra. Don Andrés Trapiello lleva tiempo orientando a todos los curiosos...
Ver Más