El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aunciado nuevas ayudas de hasta 7.500 euros para que las pequeñas empresas renueven sus flotas con vehículos electrificados. Además, este viernes se activa una nueva línea de 330 millones para la industria. El despliegue de la estrategia de movilidad sostenible del Gobierno ha sumado este nuevo pilar orientado al tejido empresarial de menor tamaño. Durante la clausura del VIII Congreso Nacional de Industria celebrado en Bilbao, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la creación de una línea específica de ayudas dotada con 40 millones de euros para que autónomos y pymes de menos de 10 empleados puedan adquirir vehículos electrificados. Esta nueva subvención, que permitirá a los beneficiarios recibir hasta 7.500 euros por vehículo, se integra en el marco del recién presentado Plan Auto+. Este plan, que sustituye al antiguo Moves, ya contemplaba ayudas generales de hasta 4.500 euros para particulares (con incentivos adicionales si el modelo es de fabricación europea o española), pero ahora se ve reforzado para cubrir las necesidades específicas de las microempresas, clave en la electrificación de la economía. Sánchez ha defendido que estas prestaciones son una muestra de la apuesta «clara y rotunda» del Ejecutivo por la transición energética. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha aprovechado para marcar distancias con otras corrientes políticas, señalando que, mientras su Gobierno avanza, «otros se están borrando del Pacto Verde, satisfaciendo intereses negacionistas que buscan consolidar un statu quo que no pertenece al siglo XXI». Más allá de la movilidad, el presidente ha avanzado que el Consejo de Ministros abrirá este viernes la segunda convocatoria de la línea 1 del Perte de Descarbonización industrial. Esta convocatoria contará con un presupuesto de 330 millones de euros y presentará una novedad importante en su gestión: su vigencia se extenderá hasta los cinco años, el doble que en ediciones anteriores. Según Sánchez, este cambio busca ofrecer «más seguridad y capacidad de planificación» a las empresas industriales en sus procesos de transformación.