«Es una maravilla. No sabes dónde mirar ni qué tocar». Así ha definido la concejal de Cultura, Ana Pérez, la exposición que el Teatro de Rojas de Toledo acoge desde este viernes bajo el título «Actores sin alma. Historia del teatro de figuras en España», una muestra singular que invita al público a adentrarse en el universo del teatro desde dentro, desde sus mecanismos, sus materiales y su magia más primitiva. Una experiencia sensorial en la que no solo se mira, sino que también se escucha y se toca: el sonido del viento, el estallido de un trueno, la madera que cobra vida... La exposición, organizada por el Patronato del Teatro Municipal de Rojas y comisariada por la compañía conquense La Máquina Real, dirigida por Jesús Caballero, se enmarca en la conmemoración del 450 aniversario del Mesón de la Fruta , el antiguo corral de comedias que dio origen al actual teatro en la plaza Mayor de la ciudad. Ana Pérez y Jesús Caballero han sido los encargados de desgranar los entresijos de esta propuesta cultural, que puede visitarse de forma gratuita desde el 6 hasta el 22 de febrero. La concejal ha destacado la «excelencia y calidad de un trabajo que aúna investigación, artesanía y formación», subrayando que se trata de una muestra que recorre nueve siglos de creación teatral a través de retablos, marionetas, máscaras, gigantes, cabezudos y maquetas construidas artesanalmente siguiendo técnicas históricas. Por su parte, Caballero ha realizado un recorrido histórico por los contenidos de la exposición, que arranca en el siglo X, con la expansión árabe en Al-Ándalus y el misterioso teatro de sombras, y continúa con la consolidación del cristianismo, cuando muchas ceremonias litúrgicas se transformaron en espectáculos mediante pequeños retablos mecánicos que ilustraban la Pasión de Cristo. El Siglo de Oro marca uno de los momentos de mayor esplendor, con las llamadas máquinas teatrales capaces de generar efectos reales y hacer volar a dioses y héroes ante un público fascinado. Este auge se vio frenado en 1765 con la prohibición de los autos sacramentales y las comedias de santos, aunque el teatro de figuras resurgió con la Revolución Industrial y el Romanticismo, llegando hasta el esperpento de Valle-Inclán y las «marionetas furiosas» de Francisco Nieva, ya en las puertas del siglo XX. «En el Siglo de Oro, a los títeres se les llamaba actores sin alma porque, al no tenerla, se les permitía actuar durante la Cuaresma, cuando el teatro de actores humanos estaba prohibido», ha explicado Caballero, una idea que da título y sentido profundo a toda la muestra. Uno de los grandes atractivos de esta exposición es la posibilidad de contemplar el patio de butacas elevado, gracias al sistema de poleas y engranajes diseñado en 1877 por el maestro italiano Egidio Piccoli, un mecanismo único en el sur de Europa que se conserva en perfecto estado y sigue en funcionamiento. La última vez que se utilizó fue en 2016, y anteriormente en 2010, con motivo de la exposición La moda y los clásicos. La muestra cobra además una dimensión especial al coincidir con la candidatura de Toledo como Capital Europea de la Cultura en 2031 . En este sentido, Ana Pérez ha señalado que «trabajos de esta calidad apoyan muy bien nuestra candidatura, al unir la cultura erudita con la tradición popular de nuestro Siglo de Oro». Diseñada específicamente para los espacios del Teatro de Rojas, «Actores sin alma» es una cita única e irrepetible. «La disposición de las piezas y la posibilidad de acceder a la caja escénica para observar la magia del teatro desde todos los ángulos hacen que esta edición no pueda repetirse igual en ninguna otra ciudad», ha indicado su comisario. La exposición permanecerá abierta hasta el 22 de febrero, con entrada gratuita, y ofrecerá visitas guiadas previa reserva para grupos escolares y colectivos interesados, en las que se mostrará en directo la manipulación de estas piezas históricas que, aunque sin alma, siguen emocionando siglos después.