Revés en las negociaciones con el gremio del transporte por carretera en La Coruña. Las plantillas de conductores de autobús de la provincia han rechazado de forma mayoritaria este miércoles, en votación, el preacuerdo alcanzado con la patronal del sector. El resultado es que se devuelve el conflicto al punto de partida, con la amenaza de retomar las movilizaciones y la huelga indefinida que había quedado en suspenso. El rechazo ha llegado tras las asambleas informativas que celebraron un día antes los sindicatos UGT y CCOO, firmantes del preacuerdo, y la CIG, que ya había decidido no suscribirlo al considerar que los avances propuestos eran «mínimos» tanto en el ámbito salarial como en las condiciones laborales. Tras esas asambleas, el miércoles se abrieron las urnas entre las 10.00 y las 20.00 en las estaciones de La Coruña, Ferrol, Santiago de Compostela y Carballo, con una amplia participación del personal, según fuentes sindicales. El resultado de la votación fue claro: 831 trabajadores votaron en contra del preacuerdo, frente a 336 que se pronunciaron a favor, más 20 votos en blanco y 14 nulos. Resultado que, para las organizaciones sindicales, refleja el malestar existente en el sector y la percepción generalizada de que la propuesta no da respuesta a las reivindicaciones planteadas durante las negociaciones. Desde la CIG, el responsable de Transportes, Ernesto López, ha explicado en declaraciones a Ep que estos resultados serán trasladados al Consello Galego de Relacións Laborais con vistas a la mediación y a la reanudación de las conversaciones con la patronal. El objetivo, ha señalado, es alcanzar un convenio «digno» que incluya mejoras reales en salarios y condiciones de trabajo para el conjunto del sector. López fija además un plazo claro para desbloquear la situación. Según ha indicado, las partes disponen hasta el próximo lunes para intentar acercar posturas y cerrar un acuerdo satisfactorio. En caso contrario, ha advertido que se retomarán las movilizaciones, incluida la huelga indefinida que había sido pospuesta precisamente para dar margen a la negociación con la parte empresarial. Por su parte, desde UGT también han reconocido el «rechazo rotundo» expresado por los trabajadores y aseguraron que el sindicato respetará el mandato surgido de las urnas. La organización señaló que, a partir de ahora, analizará en detalle los resultados de la votación para definir las actuaciones que deben guiar la acción sindical en las próximas semanas, siempre con la intención de «defender las condiciones laborales» del personal del transporte por carretera.