El divorciono es una decisión que deba tomarse a la ligera, tanto así que algunas parejas luchan para sanar las heridas y recuperar la relación antes de ponerle punto final. Sin embargo, a veces este esfuerzo llega demasiado tarde o cuando las grietas son imposibles de cerrar.Ante ello, el Instituto Gottman detectó seis factores que pueden predecir el divorcio.1. Arranque bruscoLas discusionespueden fortalecer la comunicación, el diálogo y los acuerdos en pareja. Pero cuando estas conversaciones se convierten en un constante intercambio de críticas o sarcasmo— o empiezan con este tipo de comentarios—, es cuando la relación corre mucho más riesgo de terminar. Según una investigación del Instituto Gottman, los primeros tres minutos de la interacción son determinantes para predecir el resultado de una discusión: ya sea terminar en paz o con ira y resentimiento de por medio. “Si uno cuida la forma, en el 90% de los casos la discusión puede ser fructífera en vez de perjudicial”, señaló la psicóloga de parejas, Sara Becerra Robles, en una entrevista con MILENIO.Sin embargo, cuidar el tono de voz y las palabras es sólo uno de los tres elementos que la especialista mencionó para la construcción de una discusión sana. Otro de ellos es que el lugar y el momento sean adecuados, preferentemente, resaltó, espacios sin distracciones ni circunstancias que dificulten la comunicación.“No lo hago en medio de la calle. No lo hago enfrente de su familia. No lo hago cuando ya está a dos de dormirse y con un ojo cerrado”.Finalmente, hablar desde el “yo” y no del otro también garantiza una conversación mucho más sana y tranquila. Es decir, evitar señalamientos como “Tú no piensas en mí” o “No sabes comprometerte” y reemplazarlos por “Últimamente siento menos interés de tu parte” o “He notado que no se han cumplido ciertos acuerdos”.2. Los cuatro jinetesA través de esta metáfora— con la cual el Nuevo Testamento habla del fin de los tiempos—, el Instituto Gottman habla de los estilos de comunicación que pueden predecir el fin de una relación.El primero de ellos es la crítica, refiriéndose como tal al hecho de atacar la esencia de una persona en vez de abordar y trabajar conductas perjudiciales para la relación. Un ejemplo de ello puede ser cuando, al llegar tarde a casa, la pareja responde con un “¿Realmente eres tan olvidadizo? Nunca piensas cómo tus conductas me afectan” en lugar de “Me asusté. Habíamos quedado en avisar”.El segundo jinete es el desprecio quepuede llevar a una persona a ser “verdaderamente cruel” con otra. Esto porque ya hay de por medio burlas, ridiculización, insultos y lenguaje corporal (como poner ojos en blanco) que denotan una posición de superioridad moral. El tercero es la actitud defensiva, la cual suele activarse cuando hay una acusación aparentemente injusta. En esos casos, la persona usualmente busca una excusa y se victimiza con el objetivo de que la pareja se retracte.Finalmente está la evasión. Este jinete ocurre cuando el o la oyente se retira de la interacción y deja de responder a su pareja, en lugar de confrontar los problemas. Algunas conductas evasivas son la desconexión, alejarse, actuar como si estuvieran ocupados o adoptar comportamientos obsesivos o distractores.3. InundacionesLa presencia de los Cuatro Jinetes sólo puede llevar a las relaciones o matrimonios a un mismo destino: un estado de negatividad tan constante que deja en shock a la otra persona. Lo que el Instituto Gottman define como la inundación.Y si bien la sóla presencia de la crítica, el desprecio, la actitud defensiva y la evasión no garantiza el divorcio, sí puede construir una relación infeliz.“Aunque cada uno de estos factores por sí solo puede predecir un divorcio, suelen coexistir en un matrimonio infeliz”.4. Lenguaje corporalMás allá de los ojos en blanco, cruzar los brazos o “torcer la boca”, el Instituto Gottman resalta los efectos de las inundaciones en las parejas. Según sus investigaciones, la reacción más evidente es que el corazón se acelera a 100 o incluso 165 latidos por minutos. Asimismo, identificó cambios hormonales, como la secreción de adrenalina y el aumento de la presión arterial.Cuando una persona experimenta estas sensaciones, se vuelve prácticamente imposible que la pareja llegue a una conversación productiva y capaz de resolver el o los problemas planteados.5. Intentos de reparación fallidosToma tiempo para que los efectos de las inundaciones y los Cuatro Jinetes se vean reflejados en un matrimonio. No obstante, el Instituto advierte que la separación puede predecirse con sólo escuchar una conversación.Dicho escenario no se vislumbra— o no solamente— por el tono de voz o las frases utilizadas durante una discusión, sino por el éxito o el fracaso que la pareja ha tenido en sus intentos de reparación. O sea, los esfuerzos para reducir la tensión durante el intercambio.“El fracaso de estos intentos es un indicador preciso de un futuro infeliz”, señala el Instituto.Pero la realidad es que la paciencia y la comprensión también pueden fallar. Ya sea que la renuencia de uno llevó a que la conversación topara con pared o el respeto se rompió con un par de groserías o alza de la voz. En esos casos, señaló Becerra a MILENIO, la solución más acertada es pedir disculpas sinceras; mismas que se logran si se cumplen cuatro puntos esenciales:Especificar por qué se pide perdónMostrar arrepentimientoSaber y reconocer de qué manera impactó ese actuarCompromiso6. Malos recuerdosPor naturaleza, el ser humano suele recordar los momentos más difíciles o malos antes que los positivos. Pero cuando de relaciones amorosas se trata, el doctor Gottman señala que las relaciones sanas y felices también recuerdan sus primeros encuentros, su noviazgo, la decisión de casarse, su filosofía sobre el matrimonio, etcétera.Así, sus resultados arrojaron que una pareja puede permanecer junta— y más fuerte— si cumple con tres fuertes variables:Expresión de cariño de un cónyuge hacia su parejaLa expresión de “nosotros” de ambas partesExpresión de positividad o felicidad en su matrimonio.ASG