Mujer de 81 años rompe Récord Guinness al colgarse de barra de dominadas por más de tres minutos: "Nunca es tarde"
Bonnie Sumner, una mujer de 81 años, ha hecho historia tras superar con creces el Récord Guinness al permanecer más de tres minutos colgada de una barra de dominadas. Este logro sacó a relucir su extraordinaria fuerza física y dejó en evidencia que, pese a su avanzada edad, no tuvo ningún reparo en desafiar los límites y demostrar que la constancia y el entrenamiento pueden lograr grandes cosas.
La dolorosa pérdida de su esposo
En una entrevista concedida a The New York Times, la mujer relató cómo nació su afición por el entrenamiento y recordó en todo momento a quien fue su compañero de vida, Mark Sumner. La dolorosa pérdida de su esposo, a los 60 años, trastocó por completo su mundo; sin embargo, la Sra. Sumner no se dejó vencer por el duelo. Con un enfoque pragmático, decidió enfrentar la vida paso a paso: organizó el funeral, resolvió la herencia de su esposo y, apenas un mes después, volvió al gimnasio como parte de su proceso de resiliencia y reconstrucción personal.
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Mark era un abogado fiscal con un humor peculiar que encantaba a su esposa, quien se quedaba en casa. "Podía ponerte histérico con una cara completamente seria", dijo la Sra. Sumner, quien conserva rastros de su acento neoyorquino, especialmente cuando pronuncia el nombre de su esposo.
Lejos de rendirse y de caer en la depresión, Bonnie descubrió un talento extraordinario que podía llevarla a conseguir logros impensados si entrenaba con gran intensidad. No obstante, en cada entrenamiento dedica su esfuerzo y determinación a la memoria de su esposo fallecido, convirtiendo el recuerdo en una fuente constante de motivación.
Los intentos reiterativos para lograr el Récord Guinness
Desde que comenzó a entrenar en 2016 por motivos de salud, la Sra. Sumner retomó su rutina semanal de levantamiento de pesas tras el fallecimiento de su esposo. El gimnasio se convirtió en un refugio frente al tedioso trabajo de la viudez: papeleo, cerrar el negocio de Mark, empacar su ropa.
“Empecé a entrenarla con más intensidad que nunca”, dijo la Sra. Lawrence. “Porque sé lo que el ejercicio puede hacer por nosotros, tanto mental como emocionalmente”, relató.
En su primer intento, permaneció colgada en la barra durante 21 segundos. A partir de ahí, las suspensiones se convirtieron en un desafío en cada sesión. "Cuando llegué a los 53 segundos, me dolían mucho las manos y pensé: 'Esto no es divertido'", confesó.
Posteriormente, en febrero de 2025, registró un tiempo de 2:01 y, convencida de que podía alcanzar el récord mundial de suspensión en posición vertical para su categoría de edad, redobló sus entrenamientos con el objetivo de lograrlo. Con el tiempo, perfeccionó su técnica y aprendió cómo resistir cada vez más minutos colgada, afinando tanto la postura como la respiración para prolongar su desempeño.
Finalmente, con un calambre en la pantorrilla, la Sra. Sumner se soltó y se dejó caer después de haber logrado superar los tres minutos a la edad de 81 años. Cuando le preguntaron qué significaba lograr este Récord Guinness para ella, pensó por un momento y respondió: “Nunca es demasiado tarde para empezar a hacerse más fuerte”.