En medio de Alicante, donde las grandes avenidas y los nuevos edificios dominan el paisaje, existe una calle que parece haberse quedado detenida en el tiempo. Pequeña, estrecha, casi escondida entre los barrios de Carolinas Bajas y San Antón, la calle Nicasio Camilo Jover pasa desapercibida para la mayoría, pero quienes viven en ella sienten que su casa se encuentra en un rincón único de la ciudad, cargado de historia, de recuerdos. Con tan solo 70 metros de largo, Nicasio Camilo Jover tiene una personalidad que no pasa desapercibida. Aquí, las casas de planta baja, pintadas en colores vivos, se alinean a lo largo de una calle peatonal donde los vecinos coexisten entre su pasado y sus tradiciones y las nuevas realidades urbanísticas, como la llegada de los primeros apartamentos turísticos.