Los nuevos edificios que transformarán la Marina de València: así será el espacio que cambia trabajo y ocio frente al mar
El desarrollo de los nuevos edificios de la Marina Norte se integra en la estrategia de revitalización de la fachada marítima de València, un espacio que en la última década ha evolucionado desde un uso portuario tradicional hacia un modelo urbano mixto. La iniciativa está promovida por Marina Port Valencia, marca bajo la que operan las concesionarias Serveis Marítims Port Eivissa y Ocibar.
El proyecto se ejecutará en una zona especialmente sensible del puerto, situada al otro lado del espigón que separa la dársena interior de la playa del Cabanyal. El diseño busca mantener la permeabilidad visual y funcional del entorno, apostando por edificios abiertos, luminosos y conectados con el espacio público.
Un primer edificio pensado para trabajo flexible y vida social
El primero de los dos inmuebles se levantará en la explanada situada frente al antiguo edificio Panorama, un punto clave de la Marina Norte. Su diseño destaca por ofrecer vistas panorámicas de 360 grados y una distribución que prioriza la entrada de luz natural en todos los espacios.
Con una superficie construida aproximada de 5.000 metros cuadrados, el edificio estará orientado principalmente a coworking, empresas emergentes y restauración. La primera planta concentrará cerca de 2.000 metros cuadrados de oficinas, pensadas para modelos de trabajo flexible y adaptable.
Terrazas, patio interior y un gran rooftop
Además de las áreas de trabajo, el edificio incorporará 1.679 metros cuadrados de espacios comerciales y más de 1.100 metros cuadrados de terrazas exteriores en planta baja, concebidas como zonas de encuentro abiertas al público. Un patio interior de 500 metros cuadrados actuará como pulmón verde y elemento central del conjunto.
El proyecto se completa con un rooftop de 2.200 metros cuadrados destinado a ocio y gastronomía, con vistas directas al mar y al puerto. En materia de movilidad, se habilitarán 220 plazas de aparcamiento en superficie, zonas para bicicletas y patinetes eléctricos, vestuarios y áreas ajardinadas integradas en la arquitectura.
El segundo edificio, un nodo de oficinas y servicios en la Marina Norte
El segundo edificio se situará al final de la Marina Norte, en el espacio actualmente ocupado por un aparcamiento y donde se encontraba Azul Sunset Point. En este caso, la superficie total alcanzará los 7.500 metros cuadrados, con un enfoque más marcado hacia oficinas y servicios complementarios.
El inmueble contará con plantas diáfanas y flexibles, diseñadas para maximizar la iluminación natural y las vistas al entorno marítimo. Dos plantas completas albergarán cerca de 5.000 metros cuadrados de oficinas, mientras que la planta baja se reservará para locales comerciales y restauración.
Espacios exteriores, gimnasio y aparcamiento subterráneo
El diseño incluye 888 metros cuadrados de terrazas privadas, zonas exteriores ajardinadas y un rooftop destinado a usos sociales. Un gran atrio central articulará el edificio, aportando amplitud visual y conexión entre niveles. También se prevé la instalación de un gimnasio para usuarios y trabajadores del complejo.
En cuanto a accesos y movilidad, el edificio dispondrá de aparcamiento para bicicletas y vehículos de movilidad personal, 115 plazas de estacionamiento subterráneo y cerca de 300 plazas de aparcamiento exterior, reforzando la accesibilidad sin saturar el entorno.
Paisajismo, integración y ampliación de pantalanes
Ambos proyectos conceden un papel protagonista al paisajismo y las zonas verdes. Los espacios exteriores no se conciben como elementos residuales, sino como áreas activas que conectan los edificios con el paseo marítimo y la actividad náutica.
La actuación contempla además la ampliación de los pantalanes existentes, una mejora que permitirá reforzar la actividad portuaria ligera y el uso ciudadano de la Marina, consolidando su carácter híbrido entre puerto y espacio urbano.
Un referente de arquitectura sostenible en València
Los dos edificios se han diseñado siguiendo los criterios de la certificación LEED Platinum, el máximo reconocimiento internacional en construcción sostenible. Según la concesionaria, se trata de un estándar que ningún edificio de oficinas de estas características ha alcanzado en València desde la fase inicial de diseño.
La certificación evalúa aspectos como la eficiencia energética, el uso responsable del agua, la calidad ambiental interior y la reducción del impacto ambiental. Para cumplir estos requisitos, los edificios integrarán energías renovables, sistemas avanzados de control de consumos y materiales de bajo impacto.
Energía solar, ventilación natural y movilidad eléctrica
Entre las medidas previstas se incluyen la generación de energía solar en cubierta, envolventes arquitectónicas optimizadas, ventilación natural y una iluminación cuidadosamente controlada. También se habilitarán puntos de recarga para vehículos eléctricos y zonas específicas para bicicletas y patinetes.
Con este proyecto, la Marina de València avanza hacia un modelo urbano que combina actividad económica, ocio y sostenibilidad, consolidando su papel como uno de los espacios más dinámicos y estratégicos del litoral valenciano.