La convivencia entre vecinos no siempre es sencilla. La mayoría de viviendas comparten paredes, techos o patios, y cualquier pequeña diferencia entre inquilinos puede acabar convirtiéndose en un
conflicto. Pero para eso existen las comunidades de propietarios y el presidente: para debatir una derrama, abordar problemas de humedades
o decidir cómo actuar ante un vecino molesto.Seguir leyendo...