Castilla-La Mancha vuelve a situarse en la parte baja del mapa cultural del país. El Observatorio de la Cultura 2025, elaborado por la Fundación Contemporánea a partir de las valoraciones de 443 profesionales del sector, coloca a la región en el puesto 16 de 17 comunidades autónomas en calidad e innovación de su oferta cultural , con apenas un 4,8 % de menciones entre los expertos consultados. Un dato que confirma el estancamiento de la comunidad en los rankings nacionales y la creciente distancia con los territorios que lideran la agenda cultural del país. Madrid, Cataluña y el País Vasco vuelven a encabezar la clasificación con porcentajes superiores al 60%, mientras que comunidades como Galicia o Cantabria continúan ganando peso y visibilidad. Castilla-La Mancha, en cambio, no logra consolidar una proyección cultural sostenida más allá de algunos eventos históricos muy concretos, que siguen actuando como pilares casi exclusivos de su reconocimiento exterior. El informe constata así una brecha estructural entre la región y los principales polos culturales del país, marcada por la concentración de la oferta, la falta de renovación con impacto nacional y una presencia testimonial en los grandes rankings estatales. Dentro del ranking autonómico, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro vuelve a ocupar el primer puesto como la propuesta cultural más destacada de Castilla-La Mancha, con un 55% de menciones entre los panelistas de la región. El certamen, que repite liderazgo un año más, es además la Insignia Cultural de Castilla-La Mancha 2025, consolidando su papel como principal referencia cultural del territorio y una de las pocas iniciativas con reconocimiento estable a escala nacional. Por detrás aparece el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca , gestionado por la Fundación Juan March, que ocupa la segunda posición regional con un 45% de apoyos, confirmando el peso del patrimonio artístico conquense dentro y fuera de la comunidad. Junto al Museo de Arte Abstracto, figuran entre las propuestas mejor valoradas la Fundación Antonio Pérez y la Semana de Música Religiosa , ambas empatadas en tercera posición con un 35% de menciones. A ellas se suma como novedad destacada el Espacio Torner , que entra directamente en el sexto puesto, reforzando el perfil de la ciudad como enclave cultural estable y reconocido. Este protagonismo contrasta con la escasa presencia de otras capitales de provincia y confirma la fuerte concentración territorial de la oferta cultural más valorada de la región. En quinto lugar aparece Abycine, el Festival Internacional de Cine de Albacete, con un 30% de menciones, consolidado como uno de los pocos eventos regionales con proyección nacional. De hecho, junto al Festival de Almagro, es una de las escasas iniciativas de Castilla-La Mancha que logran colarse en el ranking estatal del Observatorio. Toledo , por su parte, suma varias propuestas en la clasificación autonómica, aunque sin posiciones de liderazgo. El Festival de Música El Greco comparte la sexta posición con un 25% de apoyos con el Espacio Torner de Cuenca, mientras que el Teatro de Rojas y el Festival CiBRA aparecen más abajo, con un 15%. En el ranking nacional de ciudades, la capital regional se sitúa en el puesto 32, con solo un 3,1% de menciones , muy lejos de las ciudades que marcan tendencia cultural en España. El diagnóstico que deja el Observatorio es claro: Castilla-La Mancha mantiene eventos culturales de alto valor histórico y artístico, pero no logra transformar ese patrimonio en una estrategia cultural amplia, diversificada y con impacto nacional sostenido. La dependencia de unos pocos referentes consolidados y la falta de nuevas propuestas con proyección exterior siguen lastrando la posición de la región en el conjunto del país. En un contexto en el que otras comunidades avanzan apostando por la innovación, la descentralización y la cultura como motor de desarrollo, Castilla-La Mancha continúa anclada en un modelo cultural reconocible, pero limitado , que apenas logra hacerse visible más allá de sus grandes citas tradicionales.