La inteligencia artificial baja de la nube
La edición 2026 de la Feria de Electrónica de Consumo (CES, por sus siglas en inglés), celebrada una vez más en Las Vegas, Estados Unidos, a inicios de enero, fue la confirmación de un cambio de etapa en cuanto a tecnología.
Nos adentramos en la era de la inteligencia artificial física, un paradigma en el que los algoritmos dejan de habitar exclusivamente en la nube y actúan de manera autónoma en el mundo real.
Por ejemplo, para los fabricantes de semiconductores este es un momento de transición. Así, Nvidia consolidó su posición dominante con la plataforma Vera Rubin, sucesora directa de Blackwell Ultra. El nuevo sistema introduce capacidades avanzadas de razonamiento de múltiples pasos, esenciales para el funcionamiento de sistemas físicos autónomos (robots) que deben interpretar entornos cambiantes y tomar decisiones en tiempo real. El diseño de Rubin optimiza los centros de datos mediante una memoria de contexto ampliada que multiplica la eficiencia de las aplicaciones de inteligencia artificial generativa, con rendimientos hasta tres veces superiores a los de la generación previa.
AMD, por su parte, respondió a su competidor con la plataforma Helios, apoyada en unidades gráficas MI455X orientadas a modelos de frontera, mientras Intel presentó la serie Core Ultra 3, fabricada bajo el proceso de 18 ángstroms (un ángstrom equivale a la diezmillonésima parte de un metro). Este salto tecnológico incrementa la densidad de los chips en un 30 por ciento y permite una combinación poco habitual de potencia sostenida y eficiencia energética. En dispositivos portátiles, esa mejora se traduce en autonomías de hasta 16 horas bajo cargas intensivas, una barrera histórica para la computación avanzada en movilidad.
El cambio no se limita al rendimiento bruto. La arquitectura de la computación experimenta una transformación profunda con el desplazamiento del procesamiento desde las nubes centralizadas hacia el dispositivo final. Este movimiento reduce la dependencia de la conectividad permanente y fortalece la privacidad del usuario. Los nuevos semiconductores demostraron capacidad para ejecutar modelos de lenguaje de gran escala de forma local, con un consumo energético contenido. Qualcomm se sumó a esta tendencia con los procesadores Snapdragon X2 Plus, que alcanzan hasta 80 billones de operaciones por segundo en tareas de inteligencia artificial y abren el camino a computadoras portátiles más asequibles sin sacrificar desempeño neuronal.
ENTrE PANTALLAS Y ROBOTS
La Lenovo Legion Pro Rollable es una laptop capaz de extender su pantalla y cuenta con un gran nivel de autonomía. Foto: Lenovo
Las pantallas, uno de los símbolos históricos del CES, también reflejaron el cambio de ciclo. La tecnología OLED comienza a ceder espacio a soluciones Micro RGB de mayor brillo y fidelidad cromática. Samsung lidera esta transición con un panel de 130 pulgadas capaz de entregar 4 500 nits de brillo sostenido.
Hisense introdujo un componente cian en sus módulos de luz para ampliar la cobertura del espacio de color BT.2020, mientras LG sorprendió con el modelo W6 Wallpaper, un televisor de apenas nueve milímetros de grosor que se adhiere a la pared mediante imanes y prescinde de cables gracias a la caja Zero Connect, capaz de transmitir video en 4K a 165Hz. TCL elevó el listón con el X11L, que alcanza 10 000 nits de brillo pico y 20 000 zonas de atenuación local, una cifra que redefine el contraste en pantallas de consumo.
La robótica, por su parte, mostró avances que dejan atrás la fase demostrativa. Boston Dynamics presentó una nueva iteración de Atlas, un humanoide con 156 grados de libertad y manos dotadas de sensores táctiles capaces de distinguir texturas y objetos con alta precisión. Hyundai anunció su incorporación a líneas de ensamblaje industriales, un paso que valida su utilidad práctica.
En el ámbito doméstico, LG introdujo a CLOiD, un asistente capaz de doblar ropa y coordinar electrodomésticos inteligentes, mientras Roborock resolvió uno de los obstáculos clásicos de la limpieza autónoma con el Saros Rover, un robot dotado de piernas articuladas que le permiten subir escaleras sin ayuda humana.
Beatbot, entretanto, presentó el sistema AquaSense X para la limpieza de piscinas, con una estación base que gestiona residuos y mantenimiento sin intervención del usuario.
OTROS CAMBIOS IMPORTANTES
La nueva pesa digital de Withings mide hasta 60 parámetros biométricos. Foto: Withings
La telefonía móvil y la computación personal explorarán nuevos formatos. Samsung recibió el reconocimiento principal del evento con el Galaxy Z TriFold, un teléfono plegable en tres partes que, al desplegarse, ofrece una pantalla de diez pulgadas sin pliegues visibles y asume funciones de teléfono y tableta.
Motorola amplió su línea Razr con un modelo de formato libro y pantalla interna de 8,1 pulgadas. Lenovo presentó la Legion Pro Rollable, una computadora portátil cuya pantalla se expande lateralmente de 16 a 24 pulgadas, mientras HP apostó por la portabilidad extrema con el Eliteboard G1a, una computadora integrada en un teclado mecánico diseñada para procesamiento local intensivo.
La salud digital avanzó hacia la prevención activa. OpenAI lanzó una plataforma que integra registros médicos personales y analiza tendencias y síntomas mediante inteligencia artificial. Withings presentó la báscula Body Scan 2, capaz de medir más de 60 biomarcadores, incluida la salud celular, y de alertar sobre anomalías antes de la aparición de síntomas clínicos. Otros dispositivos, como el parche Coro para el seguimiento de la lactancia materna, el wearable Peri para la perimenopausia y la pulsera Luna Band, orientada al bienestar mental sin pantallas, reforzaron la idea de una tecnología que acompaña procesos vitales en lugar de limitarse a registrar datos.
El entretenimiento inmersivo también evolucionó. Lego actualizó su ecosistema con Smart Play, bloques inteligentes que reaccionan al movimiento y al color mediante sensores y altavoces integrados. Lenovo lanzó la consola portátil Legion Go 2 con SteamOS y chip Ryzen Z2 Extreme, Razer presentó los auriculares Project Motoko con cámaras integradas que funcionan como gafas inteligentes, y Tiiny AI mostró un laboratorio de inteligencia artificial de bolsillo capaz de ejecutar modelos locales.
El CES 2026 dejó en claro que la inteligencia artificial ya no se limita a predecir palabras o imágenes. Ahora mueve objetos, cuida personas y toma decisiones en entornos reales. El mundo físico se convierte en la nueva frontera de la inteligencia digital.