Cuando nació
José Mourinho, rompieron el molde. "Ya no hay más", debió decir la matrona en la sala de partos. Por eso todo los que han venido detrás y, sobre todo,
Álvaro Arbeloa, han quedado lejos del portugués en todas las facetas. Y eso, que hasta ahora solo era evidente en las ruedas prensa, desde ayer, ya se sabe que también ocurre en el césped: esta vez el alumno no supera al maestro.
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