El pueblo secreto de las Pombo en Segovia: fiestas privadas, embarazo y escapadas de lujo
María Pombo y sus hermanas han dejado atrás el ruido de Madrid para disfrutar de un rincón tan íntimo como desconocido: Adrados, un pequeño pueblo segoviano con apenas 120 habitantes, convertido en su refugio invernal más preciado. No es solo un lugar donde desconectan, es el escenario de algunos de los momentos más importantes de sus vidas.
Lucía Pombo, la mayor de las hermanas, eligió este enclave para anunciar su embarazo a su marido Álvaro López Huerta. Un gesto cargado de simbolismo en el mismo pueblo donde la familia ha vivido tantas escapadas, puentes y vacaciones. El vínculo con Adrados viene por parte de los suegros de Lucía, quienes tenían casa allí y solían invitar a los Pombo. Tanto caló el sitio en su corazón que decidieron comprarse una vivienda en la misma calle.
Aunque hoy pasan algunos fines de semana en Cantabria, Adrados sigue siendo el lugar al que vuelven cuando quieren celebrar algo especial: desde la preboda de Lucía hasta cumpleaños y fiestas familiares, como la reciente revelación del sexo de un bebé. María Pombo, en redes sociales, lo resume así: “Mi gran lotería: estar en familia y disfrutar del pueblo”.
Adrados no solo es tranquilidad, también es patrimonio. El municipio conserva joyas como la iglesia parroquial de la Natividad de Nuestra Señora y las ruinas de la ermita de San Benito. A esto se suma su legado agrícola y su ambiente cercano, donde los vecinos ya conocen bien a las influencers y las acogen como una más del pueblo.
En plena era digital, este pequeño rincón rural se ha convertido en el escenario de vídeos virales, fiestas al aire libre y momentos de familia que emocionan a miles de seguidores. Las Pombo han encontrado en Adrados mucho más que una escapada: han construido su propio santuario.