"Diamant de Semilly", el semental criado a biberón
La cría y el Salto de Obstáculos despidieron en febrero de 2022, con 31 años, a "Diamant de Semilly", uno de los sementales más influyentes de la historia reciente de la hípica.
Nacido en 1991 en Normandía, "Diamant de Semilly" fue un caballo Selle Français criado en el entorno del Haras de Semilly. Su origen estuvo marcado por una circunstancia poco habitual: su madre, "Venise des Cresles", falleció poco después del parto así que el potro fue criado a biberón por la familia Levallois.
Hijo del influyente "Le Tot de Semilly", "Diamant" reunió una serie de cualidades que anticipaban su futuro impacto: físico poderoso, estructura sólida, equilibrio natural y una marcada facilidad para el salto. Estas aptitudes se fueron consolidando con el trabajo y la formación deportiva, hasta convertirlo en un competidor fiable y regular en los niveles más exigentes.
Bajo la monta de Éric Levallois, "Diamant de Semilly" desarrolló una carrera deportiva estable, basada en la confianza mutua y la continuidad. El binomio destacó por su solidez en recorridos de máximo nivel, compitiendo de forma habitual en pruebas de 1,60 metros.
El año 2002 marcó su punto culminante. Formó parte del equipo francés que conquistó la medalla de oro por equipos en los Juegos Ecuestres Mundiales celebrados en Jerez de la Frontera. Ese mismo año se proclamó campeón de Francia. En 2003, Francia volvió a subir al podio europeo con la plata por equipos en el Campeonato de Europa.
Más allá de los títulos, "Diamant" fue apreciado por su regularidad y mentalidad competitiva. No fue un caballo de éxitos aislados, sino un ejemplar capaz de mantener un alto nivel de rendimiento a lo largo del tiempo.
Tras su retirada, "Diamant de Semilly" inició una segunda etapa que acabaría siendo incluso más trascendental: como semental. Su influencia en la cría de caballos de Salto fue inmediata. Transmitió de forma consistente fuerza, amplitud de tranco, respeto por los saltos (caballos "limpios" que nunca quieren derribar) y una notable estabilidad mental, cualidades que hicieron de su descendencia una apuesta segura para criadores de todo el mundo.
"Diamant" produjo un número muy elevado de hijos destinados al deporte, muchos de los cuales alcanzaron el más alto nivel. Una parte significativa de su producción compitió en pruebas de 1,45 y 1,60, un dato que refleja no sólo la cantidad, sino la calidad media de sus descendientes. Su impacto ha quedado reflejado durante años en los rankings internacionales de sementales, donde ha ocupado posiciones de referencia y llegó a liderar la clasificación mundial.
Además de sus hijos directos, "Diamant de Semilly" dejó una huella profunda a través de sus hijas, que también demostraron una notable capacidad reproductora. De este modo, su sangre se ha integrado de forma duradera en numerosos programas de cría. Hoy, su nombre sigue presente en las grandes pistas internacionales a través de sus descendientes.