Crecimiento económico para enfrentar el entorno internacional
Cada vez es más obvio que el entorno económico internacional está inmerso en una profunda ruptura y que las reglas que se siguieron durante varias décadas para lograr el desarrollo de los países, ya no son compartidas por todas las naciones. Hay que enfatizar que estas reglas tuvieron un fuerte impacto en la humanidad, la cual tuvo un largo periodo de paz y una reducción drástica de la pobreza. En el último siglo se redujo el porcentaje de aquellos que vivían por debajo de dos dólares diarios superior al 60%, a solo el 10% de la humanidad. Además, se ha tenido un avance impresionante en el desarrollo tecnológico, que era difícil de imaginar hace unos cuantos años.
Sin embargo, diversos factores impiden que la mayoría de la gente esté consciente de estos avances y por lo mismo, no los valoran. Importante en este aspecto está el deterioro de la educación en diversos países, incluido México. Otro aspecto es el deseo de las personas de alcanzar mejores niveles de vida, con poco esfuerzo, por lo cual votan por diversos candidatos que prometen más, pero sin capacidad de poder cumplir. Algunos más piensan que la democracia se debería traducir de manera inmediata en incrementos de ingresos, sin darse cuenta qué un cambio político no es sino solo uno de los aspectos que permiten crear un entorno de mayor desarrollo económico, pero hay muchos factores más que coadyuvan en elevar el nivel de vida de las personas. Por otro lado, la democracia no asegura que lleguen al poder los mejores ciudadanos, pero si permite quitar a los malos funcionarios públicos, por eso es importante defenderla.
Además, hay temas de los últimos años que dificultan mantener el entorno económico y político que predominaba, como es la creciente deuda pública en la que han caído la mayoría de los países desarrollados. Mientras que se tenía la regla no escrita de que la misma no debería ser superior al 50% del PIB, la gran mayoría de los gobiernos lo superan ampliamente en la actualidad y ya están por arriba del 100%. El caso extremo es Japón, donde su deuda pública ya es del 250% del PIB, lo cual ya están teniendo impacto en su mercado financiero. Así, la tasa de interés de su gobierno ha pasado del 1% a cerca del 5% en unos cuantos meses.
Mientras las tasas de interés eran cercanas al 1% anual, no representaban un problema importante en las finanzas públicas. Sin embargo, ahora que subieron del 5% significa que el servicio de la deuda pública representa un porcentaje importante de los gastos públicos. Ajustes en la manera en que los gobiernos enfrentan este desequilibrio financiero tiene importantes efectos en las sociedades. Mientras algunos gobiernos enfatizan el realizar recortes de sus gastos, como Francia, otros buscan incrementar sus ingresos, como Estados Unidos.
Debido a que los sistemas financieros y el comercio internacional de la mayoría de los países están sostenidos en el dólar norteamericano, cambios en su valor y en su inflación repercuten en todo el mundo. Preocupa que la nación que se había impuesto el compromiso de ser la base del sistema mundial también tiene importantes problemas financieros.
La mejor manera de enfrentar el nuevo entorno económico global que estamos viendo es por medio de tener una economía sólida con elevado crecimiento, basada en un incremento drástico en la inversión productiva. La estrategia de fomentar el consumo por medio de programas sociales y subsidios se puede hacer mientras existan recursos públicos, pero no se traducirán en un mayor crecimiento económico. Lo que se requiere son condiciones para incrementar la producción.
Los clásicos dividían los factores de la producción en tierra (recursos naturales), trabajo, capital y capacidad organizativa (o empresarial). México dispone de grandes y abundantes recursos naturales, así como personas en edad de trabajar, aunque en un importante porcentaje han salido del país para hacerlo, capital existe en abundancia en el mundo y desea entrar al país. Lo más escaso es capacidad empresarial, por lo que se deben de crear las condiciones para su desarrollo.