Optimismo, pero mesurado, es el que tienen los regantes cordobeses gracias al mejor estado en el que se encuentran los embalses gracias a lluvias caídas. Pese a ello, no garantizan que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) , cuando se reúna dentro de unos meses para dilucidar con cuánta agua podrán contar estos agricultores para sus explotaciones en el periodo estival y otoñal. Tampoco hay seguridad de que estos permisos vayan a ser los establecidos para lo que se considera una campaña normal, aunque los interlocutores consultados por ABC coinciden en señalar que se estará cerca o, incluso podrá conseguirse si la pluviometría se mantiene en lo que queda del invierno y en primavera. Hay recordar que la comisión de desembalse de la CHG, escudándose en la mejora del nivel de los pantanos gracias las ingentes precipitaciones, aprobó en abril unas dotaciones hídricas de cara a la campaña de verano y otoño que alcanzaron los 5.500 metros cúbicos por hectárea para las cerca de 130.000 hectáreas de riego que hay registradas en Córdoba. Estas aportaciones ya se quedaron muy cerca de lo que se considera una temporada de riego normal, un nivel que se coloca en los 6.000 metros cúbicos por hectárea. La situación actual de los 15 embalses cordobeses es mucho más positiva que la existente al comienzo de 2025. Los datos oficiales publicados por la CHG detallan que los pantanos de la provincia se encontraban el pasado viernes a un 50,45 por ciento de su capacidad total . Es más de 16 puntos por encima de la cantidad que había guardada en las mismas fechas del pasado año, cuando el estado era del 33,66 por ciento de reservas. Las presas que presentan mejores datos son la de Sierra Boyera , con un 94,45 por ciento de su capacidad ocupado, seguido muy de cerca por la de Guadañuno , con un 94,32 por ciento, y más alejado la del Bembézar, con un 87,74 por ciento. En el lado totalmente contrario aparecen las infraestructuras hidráulicas de Vadomojón (22,32%) y de Iznájar (25,36%). A este escenario más halagüeño han contribuido las lluvias caídas en los últimos meses. De esta forma, en el primer trimestre del año hidrológico (entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre) se han contabilizado en la provincia una media de 307 litros por metro cuadrado , 58 más que la ratio correspondiente al último cuarto de siglo, es decir, un crecimiento de algo más de un 23 por ciento, según las estadísticas del organismo regulador. Entre el 1 de y el 23 de enero se han recogido 70,2 litros, casi un 22 por ciento más que la media. El secretario general de la Asociación de Regantes de Andalucía (Feragua), el cordobés Pedro Parias, indicó que «es evidente que estamos más contentos que otros años, pero no podemos cantar victoria porque el estado actual de los embalses, aunque es mejor, no alcanza el nivel necesario para que la CHG apruebe una dotación al completo para el verano y el otoño«. En este sentido, recordó que la media de la cuenca del Guadalquivir se sitúa en torno al 37 por ciento, ya que la situación en Jaén y en Málaga es peor que la existente en Sevilla y en Córdoba. A su juicio, las precipitaciones que puedan caer en lo que queda de invierno y en primavera serán decisivas para dilucidar si los regantes podrán contar este año con una aportación hídrica plena, algo que no ocurre desde hace muchos años. El presidente de la comunidad de regantes del Guadalmellato , Andrés del Campo, fue un poco más optimista en su análisis al asegurar que los regantes cordobeses están cerca de poder disfrutar de una campaña normal en el periodo estival y otoñal, pero reconoció, al mismo tiempo, que, «aunque parece que está lloviendo mucho , los embalses no lo están notando de la misma manera, ya que apenas hay escorrentías». Este dirigente apuntó que, en este caso, los agricultores no tendrán limitaciones para apostar por cultivos con mayores necesidades de agua, unos productos que redujeron su siembra en años anteriores debido a la sequía reinante. Desde su punto de vista , los mayores problemas vienen de la mano de la rentabilidad, sobre todo en sectores como el de los cereales, donde los precios se mantienen en unos niveles especialmente bajos. El hecho de que los embalses estén en una situación más estable, incluyendo casos en los que se está soltando agua, desde Feragua reclama tanto al Gobierno central como a la Junta de Andalucía la puesta en marcha de un plan de balsas que permita aumentar la garantía de recursos hídricos, «mejorando la gestión de las escorrentías y el mayor aprovechamiento posible delas lluvias en los ciclos húmedos como es el actual» según recalcó el secretario general de esta organización, Pedro Parias. En su opinión, ambas administraciones deberían agilizar los procesos administrativos y medioambientales en la tramitación de las solicitudes de los regantes para estos espacios de almacenaje. «Se conseguiría de este modo aportar más valor a los cultivos y, con ello, se generaría más riqueza y se crearía más empleo», según subrayó.