La gran banca española encara 2025 con cifras históricas pese al giro de los tipos
El sector financiero español se prepara para cerrar 2025 con uno de los mejores balances de su historia reciente. Las seis grandes entidades cotizadas —Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja— avanzan hacia un nuevo máximo agregado de beneficios, según las previsiones del consenso de analistas.
Este comportamiento se produce en un contexto adverso para la banca tradicional. La política monetaria del Banco Central Europeo ha reducido a la mitad los tipos oficiales en apenas un año, presionando directamente sobre el margen de intereses, uno de los pilares clásicos de la rentabilidad bancaria.
Un nuevo máximo histórico para la banca cotizada
Las proyecciones sitúan el beneficio conjunto de las grandes entidades en torno a los 33.400 millones de euros en 2025, lo que supone un avance cercano al 5,3% respecto al ejercicio anterior. La cifra consolida la tendencia alcista iniciada tras superar en 2024 el umbral de los 30.000 millones.
Este crecimiento no ha sido lineal a lo largo del ejercicio. Los resultados comenzaron el año con tasas de expansión de doble dígito, pero fueron moderándose conforme se incorporó el nuevo sistema de contabilización del impuesto extraordinario al sector bancario, ahora prorrateado de forma trimestral.
El impacto del impuesto extraordinario
El gravamen específico aplicado a la banca resta en conjunto más de 1.430 millones de euros al resultado de 2025. Aun así, la cifra es ligeramente inferior a la del año previo gracias a la posibilidad de deducir hasta el 25% de la base imponible, lo que ha suavizado su efecto sobre la cuenta final.
El diseño del impuesto introduce diferencias relevantes entre entidades, en función de su estructura de ingresos y de las desgravaciones disponibles, generando un impacto desigual en los beneficios individuales.
Menos margen financiero, más negocio
La principal presión sobre las cuentas procede del margen de intereses. La caída de los tipos ha reducido la rentabilidad del crédito, especialmente en los préstamos a tipo variable, una dinámica que se ha dejado sentir con mayor intensidad en la segunda mitad del ejercicio.
Frente a este retroceso, la banca ha encontrado apoyo en otros motores. El margen bruto agregado supera los 126.000 millones de euros, impulsado por el crecimiento de las comisiones y por la solidez de la actividad comercial tanto en España como en los mercados internacionales.
Comisiones y actividad crediticia
Los ingresos por comisiones muestran un crecimiento cercano al 3%, hasta situarse por encima de los 28.000 millones de euros. Este avance compensa parcialmente la caída del margen de intereses y refleja el peso creciente de los servicios financieros, la gestión de activos y los medios de pago.
En paralelo, la nueva concesión de crédito mantiene un tono positivo. En el mercado español, la producción hipotecaria acumula incrementos próximos al 9% interanual, según los últimos datos oficiales disponibles, confirmando una reactivación gradual de la demanda.
Diferencias claras entre entidades
El desempeño no es homogéneo dentro del sector. Bankinter lidera el crecimiento relativo, con un aumento de beneficios superior al 13%, apoyado en su eficiencia operativa y en el menor impacto del impuesto extraordinario.
Unicaja y Santander también registran avances significativos, mientras que BBVA mantiene una evolución positiva gracias al peso de sus mercados exteriores y a la fortaleza del negocio recurrente.
Los casos de Sabadell y CaixaBank
Sabadell presenta un ligero retroceso interanual, condicionado por la ausencia de ingresos extraordinarios y a la espera de culminar operaciones corporativas que han contribuido al resultado en ejercicios anteriores.
En el caso de CaixaBank, el impacto del impuesto bancario es especialmente relevante, con una carga superior a la del año anterior debido al sistema de tipos crecientes en función de los ingresos, lo que limita su evolución en términos de beneficio neto.
Dividendos y rentabilidad para el accionista
El nuevo récord de beneficios permite a las entidades mantener políticas de retribución al accionista especialmente generosas. Dividendos en efectivo y programas de recompra de acciones vuelven a situarse en niveles históricamente elevados.
Las agencias de calificación prevén que la rentabilidad sobre recursos propios del sector se mantenga por encima del 12%, incluso en un escenario de tipos más bajos, gracias a la normalización del margen financiero y al crecimiento de los ingresos por servicios.
De cara a 2026, el mercado espera que el ajuste completo de la financiación a los nuevos tipos permita estabilizar el margen de intereses, consolidando un modelo de negocio más diversificado y menos dependiente de la política monetaria.