Casi 90 detenidos por una acción masiva de entrada en prisión en apoyo a un huelguista de hambre
La Policía Metropolitana de Londres detuvo anoche a casi 90 manifestantes tras una acción coordinada en los accesos de la prisión de HMP Wormwood Scrubs, donde un grupo de activistas pro‑palestinos llevó a cabo un allanamiento masivo en apoyo a un preso en huelga de hambre. La operación policial, que se prolongó durante más de cinco horas, terminó con 86 personas arrestadas bajo sospecha de allanamiento agravado.
Los manifestantes, según la policía, irrumpieron en la zona de entrada del personal penitenciario, un área restringida del complejo carcelario.
La protesta tenía como objetivo visibilizar la situación de Umer Khalid, un joven de 22 años encarcelado desde julio de 2025 y vinculado por las autoridades a acciones del grupo Acción Palestina. Khalid se encuentra en el segundo día de huelga de sed, después de haber retomado una huelga de hambre que mantiene desde hace más de dos semanas.
La Policía Metropolitana aseguró que los activistas ignoraron repetidas órdenes de abandonar las instalaciones y que algunos de ellos amenazaron a los agentes durante el operativo. Las imágenes difundidas muestran a los manifestantes siendo rodeados por decenas de policías antes de ser detenidos uno a uno en una operación meticulosa y de gran despliegue.
Un portavoz del Ministerio de Justicia calificó la acción como una “escalada completamente inaceptable”, aunque insistió en que “la seguridad de la prisión no estuvo comprometida en ningún momento”. El Ministerio también expresó preocupación por los informes de amenazas al personal penitenciario y a los agentes desplegados en la zona.
Además de la intrusión, los manifestantes habrían bloqueado temporalmente la entrada y salida del personal, lo que obligó a reforzar la presencia policial en el perímetro del centro penitenciario. Las autoridades señalaron que este tipo de acciones “ponen en riesgo tanto a trabajadores como a internos” y advirtieron que se perseguirán penalmente.
El colectivo Prisioneros por Palestina, que ha seguido de cerca el caso de Khalid, alertó de que la huelga de sed del joven es “extremadamente peligrosa” y denunció que su situación médica se deteriora rápidamente. El grupo sostiene que Khalid está encarcelado por motivos políticos y reclama su liberación inmediata.
La investigación policial continúa, y los detenidos permanecen bajo custodia a la espera de posibles cargos formales. Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos han pedido transparencia sobre el estado de salud de Khalid y han instado a las autoridades a garantizar que reciba atención médica adecuada.