En los Clásicos del fútbol femenino hay tensión, cada vez más, y con un título en juego los nervios aumentan. Pero a diferencia de lo ocurrido en la final de la Supercopa de España masculina de
Jeddah, también ganada 3-2 por el
Barça, en la de
Castellón, tras el 2-0 del equipo azulgrana, se impuso la deportividad. En
Arabia Saudí no hubo pasillo del
Real Madrid a los jugadores de
Hansi Flick. En el estadio de
Castalia, sí hubo detalle con las futbolistas de
Pere Romeu.
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