Esta historia de
Dinamarca y de una localidad española poco conocida es un ejemplo que demuestra que algunos conflictos pueden prolongarse durante muchos años, aunque no haya disparos de por medio. En el año 1809, en plena Europa napoleónica, el
Ayuntamiento de Huéscar tomó una decisión que parecía lógica en su contexto y totalmente irrelevante para el resto del mundo: declarar la guerra a Dinamarca.
Seguir leyendo...