Con aire provocador, y como ya es habitual en sus comparecencias. Así llegó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al Foro Económico Mundial de Davos. Pronunció un desafiante discurso contra socios europeos y economías en desarrollo,
antes de pasar al tema que ha colmado los titulares: su deseo de hacerse con Groenlandia. Seguir leyendo...