Hallan en España los restos de una ruta importante del Imperio Romano
Arqueólogos localizaron en el sur de España restos de una de las rutas más importantes del Imperio Romano, junto con monumentos funerarios asociados, en un hallazgo que aporta nuevas claves sobre la expansión romana en la península ibérica desde el año 218 a. C.
Las excavaciones se desarrollaron entre 2022 y 2024 en el tramo que unía Corduba —actual Córdoba— con Emerita Augusta, hoy Mérida. Los trabajos estuvieron a cargo de la Universidad de Córdoba y el ayuntamiento de Fuente Obejuna. En ese proceso apareció un segmento de 1.160 metros de calzada romana, considerado estratégico para la conexión de Hispania con la ciudad de Roma.
El equipo de investigación analizó este trayecto por su relevancia para el comercio y la movilidad social dentro del Imperio. Para comprender su construcción, los especialistas aplicaron teledetección con tecnología LiDAR, un sistema que permitió identificar las minas de origen de las piedras utilizadas en la vía.
Durante la ocupación romana, Corduba funcionó como capital de la provincia Bética y como centro logístico clave. Desde allí se organizó el transporte de recursos minerales procedentes de Sierra Morena hacia Roma. La red vial facilitó el traslado de plomo, plata y cobre, metales esenciales para la economía imperial.
El análisis LiDAR reveló alteraciones artificiales del terreno ocultas por la vegetación. Gracias a esta tecnología, los arqueólogos detectaron tramos de calzada y asentamientos distribuidos bajo una planificación que respondía a la explotación ordenada de los minerales.
Los expertos señalaron que este estudio permitió comprender cómo los romanos accedieron y explotaron un territorio escarpado, con dificultades naturales para el tránsito. Entre las minas identificadas destacaron La Loba, Cerro Muriano y Doña Rama, consideradas de las más relevantes del área.
Además de la calzada, el equipo documentó 450 metros de una vía funeraria en la necrópolis oriental de Mellaria, cerca de Corduba. En la zona aparecieron monumentos funerarios y edificaciones que superan los 1.000 metros cuadrados, excavadas hasta entrado el 2025. El yacimiento se localiza cerca de la ruta N-432, lo que permite observar parte del trabajo arqueológico en superficie.
Uno de los hallazgos más llamativos fue un espacio honorífico dedicado a un personaje que no murió ni fue enterrado en la ciudad. En ese punto se levantó un monumento, aún no localizado, junto con dos estructuras reclinatorias destinadas a banquetes conmemorativos.
Los especialistas explicaron que este tipo de construcción refleja prácticas funerarias romanas centradas en el homenaje a figuras relevantes mediante arquitectura monumental. La ausencia de epigrafía impidió identificar al personaje homenajeado, un enigma que continúa bajo investigación.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.