El ahorro vuelve a ser protagonista tras la última decisión de los grandes bancos
La política monetaria del Banco Central Europeo ha marcado el paso del mercado financiero desde 2024. Tras varias bajadas consecutivas, el precio del dinero se mantiene en el 2%, un nivel que había reducido de forma drástica las ofertas de depósitos en la banca comercial.
Sin embargo, el escenario ha empezado a cambiar. En las últimas semanas, varias entidades han decidido volver a pagar por el ahorro, reactivando una competencia que parecía cerrada. Los movimientos más significativos llegan de la mano de los grandes bancos con mayor capacidad de arrastre sobre el cliente minorista.
Santander e ING reactivan la competencia por el ahorro
El giro estratégico más visible lo protagoniza ING, que ha lanzado un nuevo depósito a plazo fijo dirigido exclusivamente a nuevos clientes. La entidad ofrece una remuneración del 3% TAE a tres meses, sin importe mínimo y con un límite de hasta 50.000 euros.
Se trata de una oferta de captación pura, diseñada para atraer liquidez en un contexto de menor crecimiento del crédito. Al vencimiento del depósito, el cliente puede transferir los intereses a la Cuenta Naranja, actualmente remunerada al 0,3%, o retirar el capital.
Por su parte, Santander ha optado por una estrategia distinta. El banco ha lanzado un nuevo depósito a seis meses dirigido a clientes ya vinculados, con una rentabilidad que puede alcanzar el 2% TAE en función del volumen de ahorro aportado.
Cómo funciona el nuevo depósito de Santander
La oferta del Santander establece tramos de remuneración según el saldo. Para importes superiores a 15.000 euros, el interés se sitúa en el 1,75% TAE, mientras que a partir de 50.000 euros alcanza el 2%. El producto exige mantener algún otro servicio contratado con la entidad.
Este enfoque refuerza la estrategia de fidelización frente a la captación agresiva, priorizando al cliente ya vinculado en un momento de elevada competencia por los recursos estables.
Las nóminas, el otro gran frente de la banca
Más allá de los depósitos, la batalla se libra también en otro terreno clave: la domiciliación de nóminas. ING ha elevado sus incentivos hasta los 250 euros para nuevos clientes que trasladen sus ingresos, mientras que Santander ofrece hasta 400 euros o regalos tecnológicos de alto valor.
Este tipo de promociones responde a un objetivo claro: aumentar la vinculación y reducir la rotación de clientes en un entorno donde el margen financiero vuelve a estrecharse.
Otras entidades que elevan la rentabilidad
La reactivación del mercado no se limita a los grandes bancos. Cajamar ha mejorado recientemente su Depósito Nueva Pensión, elevando la remuneración hasta el 2,52% TAE, frente al 2,27% anterior. El producto exige la domiciliación de una pensión mínima de 900 euros.
Self Bank también ha ajustado al alza su oferta de depósitos a plazo fijo. Actualmente paga un 1,70% TAE a tres meses, un 1,75% a seis meses y un 1,80% a doce meses, con una inversión mínima de 6.000 euros.
Entidades que superan el precio del dinero
Aunque la mayoría de bancos se mantiene por debajo del 2%, algunas entidades destacan por ofrecer rentabilidades superiores. Banco BIG cuenta con una gama de diez depósitos que alcanzan hasta el 4% TAE, mientras que EBN Banco supera el 2% en cinco de sus siete productos.
Openbank mantiene su Depósito Open Bienvenida a cuatro meses con un 2,85% TAE para clientes con nómina, y Banca March continúa ofreciendo el Depósito Avantio a doce meses con una remuneración del 2,10% TAE.
Un mercado que vuelve a moverse
La vuelta de los depósitos al escaparate bancario marca un punto de inflexión tras meses de apatía. Con el crédito contenido y el ahorro en máximos históricos, las entidades buscan reforzar su base de liquidez en un entorno de tipos estabilizados.
La ofensiva iniciada por Santander e ING podría no ser la última. El comportamiento del ahorrador y la respuesta del resto del sector serán determinantes para comprobar si la guerra del pasivo ha regresado para quedarse o solo es un movimiento táctico en un momento clave del ciclo financiero.