El truco de belleza con hielo de Vicky Martín Berrocal que despierta la piel en dos minutos y arrasa entre las mujeres +40
En su rutina de cuidado personal, Vicky Martín Berrocal confía en un truco tan clásico como efectivo: aplicar frío directamente sobre la piel del rostro. Un gesto minimalista que apenas requiere dos minutos y que se ha convertido en uno de sus secretos mejor guardados para mantener la piel despierta, luminosa y con aspecto descansado.
El gesto beauty de Vicky Martín Berrocal: hielo directo sobre la piel
Lejos de tratamientos complejos o rutinas interminables, la diseñadora apuesta por la sencillez. El uso de una barra de hielo facial ayuda a reducir la inflamación, estimular la circulación y aportar una sensación inmediata de frescor. El efecto es visible desde el primer momento: rasgos más definidos y una piel más tonificada.
Vicky lo incorpora por la mañana, sobre la piel limpia, como primer paso de su rutina. Un hábito rápido, económico y fácil de mantener en el tiempo.
Cómo aplicar el hielo correctamente para notar resultados
La clave está en la técnica. La barra de hielo se pasa siempre con movimientos ascendentes y hacia el exterior, evitando arrastrar la piel. El gesto comienza en el centro del rostro y se dirige hacia pómulos, mandíbula y contorno facial.
No es necesario prolongar el tiempo: uno o dos minutos son suficientes. Lo importante es la constancia y respetar la tolerancia de la piel al frío.
Por qué este truco funciona especialmente a partir de los 40
El frío es un gran aliado para las pieles maduras. Ayuda a cerrar el poro, calmar rojeces, mejorar la firmeza y activar la microcirculación. Por eso, este tipo de rituales sencillos encajan especialmente bien entre las mujeres +40, que buscan resultados visibles sin complicar su rutina diaria.
Además, este gesto potencia la eficacia de los tratamientos posteriores, preparando la piel para sérums y cremas.
Belleza real, constancia y pequeños gestos diarios
Este truco resume a la perfección la filosofía beauty de Vicky Martín Berrocal: cuidar la piel desde la constancia y los hábitos sencillos. Sin artificios, sin promesas exageradas y con un enfoque realista que conecta con muchas mujeres.
Un gesto fácil de incorporar al día a día que demuestra que, en belleza, menos sigue siendo más.