Cuando sucumbió ante el
Barça en el Clásico de la final de la Supercopa de España, el entorno del
Real Madrid abanderó la idea de que a pesar de la derrota, el equipo blanco había salido reforzado por haber plantado cara. Una teoría que se vino abajo a las primeras de cambio con el despido de Xabi Alonso. Una derrota que en nada se parece a la que sufrió el Barça en esta última jornada de
LaLiga ante la
Real Sociedad. No puntuó, pero el equipo de
Hansi Flick sí salió reforzado. Y mucho. Más ahora con una choque clave de la Champions League ante el
Slavia de Praga (mañana, 21.00 h.).
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