Seguridad social, educación y seguridad ciudadana acapararon el debate con la mayor cantidad de candidatos
El Aula Magna de la Universidad de Costa Rica congregó a 16 de los 20 candidatos a la presidencia de la República la noche del lunes. Esta es la primer sesión con la mayor diversidad de voces políticas desde que inició la campaña electoral.
Seguridad social, educación y seguridad ciudadana acapararon el debate en tres bloques, durante los cuales los aspirantes respondieron a dos preguntas cada uno, planteadas por estudiantes, docentes y administrativos. Posteriormente, hubo un breve espacio de discusión en duplas, un cuestionamiento formulado por un adversario, con derecho a réplica.
Solo tres candidatos de la contienda electoral declinaron la invitación a debatir. Se trató de Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO); Fabricio Alvarado, del Partido Nueva República; y Luis Amador, del Partido Integración Nacional. Por su parte, Eliécer Feinzaig, aspirante por el Partido Liberal Progresista (PLP), canceló a último momento para atender un “imponderable”.
El formato del debate, moderado por la presidenta del Colegio de Periodistas de Costa Rica (Colper), Yanancy Noguera, dificultó la posibilidad de comparar las respuestas entre los candidatos. La discusión no se organizó por bloques temáticos, por el contrario, los postulantes recibieron consultas aleatorias y ninguna repitió.
Educación
Los candidatos, Claudio Alpízar del Partido Esperanza Nacional; Marco Rodríguez, del Partido Esperanza y Libertad; y Luz Mary Alpízar, del Partido Progreso Social Democrático, a quienes se les consultó sobre la posibilidad de reducir las restricciones presupuestarias para las universidades y una ruta para restaurar la educación pública, coincidieron en que el presupuesto para educación debe alcanzar el 8% que establece la Constitución Política.
La candidata, Luz Mary Alpízar, instó a regresar a un diálogo franco con las universidades públicas, las instituciones que, afirmó, generan la movilidad social del país.
Para alcanzar ese 8%, la aspirante por el partido Coalición Agenda Ciudad, Claudia Dobles, aseveró que buscará un acuerdo nacional por la educación, con un aumento presupuestario del 1,16% durante los próximos cuatro años.
Por su parte, Ariel Robles del Partido Frente Amplio, propuso sacar la educación de la regla fiscal, para cerrar la brecha tecnológica y mejorar la infraestructura de los centros educativo.
Aunque no hubo preguntas específicas sobre el desempeño del actual gobierno, la aspirante Claudia Dobles fue una de las candidatas más críticas con la administración Chaves Robles. “Los presentes tenemos grandes diferencias, pero muchas áreas en común y más que nunca, se necesita un liderazgo con la capacidad de tender puentes y no destrozarlos”, afirmó durante un mensaje final.
A ella se unió la candidata por le Partido Centro Democrático y Social, la exmagistrada Ana Virginia Calzada, quien manifestó su descontento con la administración actual que, según dijo, “se ha encargado de violar los derechos humanos, los derechos fundamentales”.
Recordando anuncios de Calzada, el aspirante Claudio Alpízar también ironizó al decir que prefería no mencionar a personas que han dañado al país, porque podría llenarse la sala de un olor a azufre.
Seguridad
En materia de seguridad ciudadana, dos candidatos propusieron declarar emergencia para acceder a recursos y destinarlos a fortalecer las policías. Uno de ellos fue Fernando Zamora, del Partido Nueva Generación, quien explicó que, además, buscará aumentar un 1% del Producto Interno Bruto para seguridad y regresar a la Policía de Control de Drogas (PCD) a puertos y aeropuertos.
Walter Hernández, del Partido Justicia Social Costarricense, explicó que impulsaría un decreto de emergencia para la contratación de personal técnico y reacomodar a las policías en zonas de conflicto.
David Hernández, del Partido de la Clase Trabajadora, con un pañuelo verde en su muñera, como manifestación a su apoyo al aborto, insistió en que acabará con el secreto bancario y perseguirá a los narcos infiltrados en los altos estratos del país, como medida para afrontar la inseguridad.
La Caja
Las listas de espera y la estabilidad financiera de la CCSS fueron preguntas para el candidato del Partido Unidad Social Cristiana, Juan Carlos Hidalgo. Entre sus propuestas, Hidalgo expuso la necesidad de fortalecer el primer nivel de atención en salud y permitir que especialistas formados en el extranjero regresen a Costa Rica para sostener la crisis de médicos que atraviesa la institución.
Consultado sobre sus propuestas para pagar la billonaria deuda que mantiene el Estado costarricense con la Caja, el aspirante José Aguilar Berrocal, del Partido Avanza, indicó que pretende buscar a un tercero creíble que medie entre la Caja y el Ministerio de Hacienda para conocer el monto preciso que debe atender. Habiendo resulto esto, indicó, encontrará el mecanismo para pagar la deuda, a través de mayores cotizaciones y mediante el oro en Crucitas.
En uno de los bis a bis, Calzada cuestionó a la candidata Natalia Díaz, del Partido Unidos Podemos, por las recientes aseveraciones de la segunda de que los migrantes contribuyen al desorden administrativo en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Díaz, quien en el pasado manifestó que la atención de personas migrantes, “genera una carga financiera adicional para la Caja”, indicó que su postura se centra en que a las personas migrantes se les debe cobrar lo mismo que a un costarricense.
La candidata, además, se distanció de manifestaciones en las que describió a personas migrantes como “basura social” e indicó que solo se ha “tergiversado su discurso”. Diaz afirma que se refería a quienes tienen antecedentes criminales.
Además de Díaz, Ramos también se refirió a una polémica que le rodea desde hace más de un año cuando circuló información que señalaba al candidato por proponer elevar la edad de retiro.
Ramos aseveró que nunca propuso incrementar el retiro a los 65 años y también sugirió que estaría dispuesto a abrir el diálogo para el retiro del Régimen Obligatorio de Pensión Complementaria (ROP).
La fe como moneda de cambio
Dos los candidatos Boris Molina, del Partido Unión Costarricense Democrática y Douglas Caamaño, del Partido Alianza Costa Rica Primero, lejos de chocar durante un breve debate, se unieron en la crítica por las negociaciones que trascendieron la semana anterior por las presuntas negociaciones entre la candidata ausente, Laura Fernández y una rama de la Iglesia evangélica.
Los candidatos estuvieron de acuerdo con que la fe “no es moneda de cambio” y los principios y valores “no se pueden trabajar desde acuerdos oscuros”.