No el final ideal,pero un título merecido
El tenis tiene estas vueltas. Miguel Suarez logró la consagración con un final bastante desafortunado. En medio de un partido de altísimo vuelo frente a Patricio Gentile, la rodilla de este último dijo basta, obligando al abandono y dejando a Suarez con la copa, pero con las ganas de cerrar el pleito en cancha.
El partido decisivo comenzó con una intensidad impropia de la categoría. Gentile y Suarez intercambiaron quiebres y tiros ganadores durante ocho games de pura paridad. El 4-4 en el primer set reflejaba un equilibrio total, hasta que en un desplazamiento lateral, Patricio sintió un pinchazo agudo en su rodilla. Intentó continuar, pero la falta de movilidad natural lo obligó a tomar la difícil decisión de retirarse para evitar una lesión de mayor gravedad.