El arbitraje de
José Luis Guzmán, a instancias sobre todo de
Luis Mario Milla desde el
VAR, fue decisivo en el desarrollo del encuentro entre
Mallorca y
Athletic. Los locales se impusieron por 3-2 con 'hat-trick' de
Muriqi, un gol de ellos de penalti directo y otro de rechace tras otra pena máxima lanzada por él mismo, y tantos visitantes de
Unai Gómez y
Nico Williams. El equipo rojiblanco acabó en inferioridad numérica por la expulsión de
Guruzeta tras el tercer tanto local en un choque que, a raiz de las consultas y revisiones del colegiado, se prolongó ocho minutos en el primer tiempo y once en el segundo.
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