Arbeloa no olvidará nunca su debut en el banquillo del Bernabéu como entrenador del Madrid. Solo el hecho en sí ya es uno de los episodios más importantes de su vida profesional, pero el contexto también lo hizo especial. Un Bernabéu enfurecido, que incluso llegó a pedir la dimisión de Florentino y que no dejó de pitar ni cuando su equipo se puso con dos goles de ventaja, con Vinicius en el centro de la ira de la grada: «Yo siempre he respetado mucho al Santiago Bernabéu, desde mi etapa como jugador. A mí también me han silbado mucho, y esa exigencia hace también grande al club. Lo que nos pide el Bernabéu lo tenemos que tomar a bien. Tenemos que estar a la altura del Madrid y somos nosotros los que tenemos que darle mucho más de lo que hemos dado esta semana», explicó Arbeloa. Fueron hasta cuatro preguntas sobre los pitos al brasileño. Excepto Gonzalo, Asencio, Mbappé y Courtois, todos se llevaron la bronca del Bernabéu, pero el '7', y también Bellingham, centraron el foco de la grada: «No creo que se le pite de manera mayoritaria a Vinicius. El Bernabéu quiere la mejor versión de él y de todos. No olvidemos que Vinicius nos ha dado dos Champions . No tiene miedo al fallo, tiene carácter, defiende el escudo, ha tirado del carro en malos momentos siendo un chaval... Ha hecho lo que muchos jugadores no han sido capaces de hacer en la historia del Madrid. Nos va a seguir dando muchos títulos y lo que voy a exigir a sus compañeros es que le den los máximos balones, porque es uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo. Mi trabajo es que él vuelva a su mejor versión». Arbeloa, quizás cansado de tantas explicaciones sobre cómo reaccionó el Bernabéu, acabó diciendo que los pitos no eran solo para Vinicius, Bellingham o Huijsen, sino para todos, incluido él, porque «es el líder del equipo», y resaltó las agallas de los jugadores en una situación tan incómoda: «Los jugadores van a entender los pitos, seguro. Todos han querido el balón, y hoy no era fácil. He tenido once valientes. Para jugar aquí hacen falta condiciones técnicas y físicas, pero además mentalidad y corazón». También hay que ser muy bueno para ser considerado el mejor presidente de la historia del club. Eso sucede con Florentino, a pachas con Bernabéu, pero una parte del estadio también mostró su enfado hacia él por el momento actual del equipo. Arbeloa salió a defender al presidente de unos cánticos de los que tiene una lectura muy concreta: «Sé de dónde vienen los pitos. Las campañas son de gente que no quiere a Florentino y de gente que no quiere al Real Madrid. A mí no me van a engañar. Todos los madridistas somos conscientes de la suerte de tener a Florentino de presidente y de lo que ha hecho por este club. El mandatario más importante junto a Santiago». Aparte del entrenador, nadie más habló. No al menos en zona mixta. Sí lo hizo Asencio en los micrófonos de RMTV : «Hoy era un día muy importante ante nuestra afición, todos queríamos dar la vuelta a la situación», reconoció el jugador, que no esquivó la dolorosa derrota copera ante el Albacete. «Pasó algo que no tenía que haber sucedido», admitió con autocrítica.