El aspecto de varios alcorques en el paseo del puerto de Alicante ha llamado la atención de quienes transitan por la zona. El hueco habitual alrededor del tronco aparece cubierto por una capa continua, a ras del pavimento. A simple vista, el acabado puede interpretarse como un sellado y abre un debate recurrente en jardinería urbana: ¿hasta qué punto se puede “cerrar” un alcorque sin comprometer la salud de la palmeras?