El debate de la financiación autonómica sume en el desconcierto al PSOE aragonés a menos de un mes del 8F
El partido admite que "no es el mejor momento" porque, en el escenario más benévolo, aparta del debate público otras cuestiones como la gestión de la sanidad o la educación. Otros cargos se muestran muy críticos
El Gobierno de Azcón sigue rechazando de plano la propuesta de financiación: “Es tan buena que nadie la defiende”
“En el mejor de los casos, no se ha elegido el mejor momento. Y en el peor, es un lastre para la expectativa electoral del partido”. El PSOE aragonés asiste con desconcierto al ciclón que ha supuesto para el debate público el acuerdo entre el Gobierno central y Esquerra Republicana para el nuevo modelo de financiación autonómica. Un fenómeno que llega a apenas cuatro semanas de las elecciones en Aragón y que puede tener implicaciones en la cita con las urnas.
“Este va a ser el debate central de la campaña electoral. Va a ser una batalla política y social”, afirmaba este jueves el presidente aragonés, Jorge Azcón. De hecho, los populares se han empleado ya a fondo para instrumentalizar y sacar partido de esta situación: hasta tres comparecencias en un solo día –el miércoles– con la financiación autonómica como protagonista. Y quedan algo más de tres semanas para los comicios.
Varias fuentes consultadas de los socialistas varían en el análisis, pero todas coinciden en que efectivamente al partido no le viene bien este complejo debate de cara al 8F. Y más con los sucesivos impactos visuales que deja por ahora: la foto de Sánchez con Junqueras, el estudio de FEDEA que sitúa a Aragón a la cola con el nuevo modelo o la negativa unánime de las comunidades autónomas, salvo Catalunya, a la propuesta. Frente a esto, casi una única buena noticia: los 629 millones de euros en los que el Ministerio de Hacienda cuantifica el aumento de las transferencias a Aragón.
El balance, pues, tiene saldo negativo. “No solo es el momento elegido, son las formas: no lo proponen en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, sino que surge porque el líder de Esquerra va a la Moncloa y dice que va a ser así. Es difícil equivocarse tanto. Y en unas elecciones en las que todo está muy polarizado y que los temas son nacionales centran el debate”, analiza con malestar un cargo del partido.
Fuentes próximas a la candidata socialista, Pilar Alegría, lamentan que “el PP o la mayoría de medios no entren al fondo del asunto”, sino que se quedan en “titulares folclóricos”. “No conocemos para nada cuál es la propuesta del PP: sabemos qué no les gusta, pero nada de qué les gusta”, añaden. Y recuerdan, en todo caso, que la mecánica aplicada por Sánchez ahora fue la misma que emplearon Felipe González o José María Aznar en su día. “¿Nadie se acuerda de cómo negoció Aznar? Lo cerró primero con Jordi Pujol en el hotel Majestic. Y Felipe Gonzaléz, lo mismo. Siempre se ha negociado primero con Cataluña”, explica.
Un veterano de la política aragonesa también hace este análisis, aunque reconoce en todo caso que no es el mejor momento para abrir el melón. “A mí el debate en sí no me da miedo porque hay argumentos –sostiene–. Por ejemplo: el cupo, del que tanto se hablaba, ha quedado en nada. Pero lo cierto es que también contribuye a tapar la nula o la mala gestión de Azcón”, añade. Al centrar el debate en la financiación autonómica desaparecen otros “factores” como “la privatización de servicios sanitarios en Teruel” o el “retraso con los hospitales”.
El efecto FEDEA
En la guerra de cifras que supone esta compleja cuestión, este jueves el Ministerio de Hacienda ha tratado de aportar datos para contrarrestar el efecto del informe de Ángel de la Fuente, de FEDEA, con resultados desastrosos para Aragón: apunta a que pasaría ser la comunidad que menos dinero recibiría, con 3.522 euros por ciudadano, y que el aumento de recursos no sería el anunciado de 629 millones sino de 265 millones, algo en lo que el consejero de Hacienda aragonés, el popular Roberto Bermúdez de Castro, ha querido incidir este jueves.
Sin embargo, Hacienda ha querido matizar que lo que hace De la Fuente es calcular cuánto habrían recibido las comunidades autónomas en 2023 –último año con datos cerrados– del sistema de financiación con el nuevo modelo. Y de ahí esos 3.522 euros, que –explican desde el Ministerio– supone que Aragón incrementaría su financiación un 3,7% respecto de los 3.359 euros de los que partía. Aunque, eso sí, siguen manteniendo a la comunidad en el último lugar.
Fuentes del anterior Ejecutivo socialista en Aragón recuerdan que, en los cálculos que hicieron para los últimos presupuestos aprobados, los de 2023, el “déficit estructural” de la comunidad ascendía a 430 millones de euros al año, “fundamentalmente de sanidad” pero también “algo de educación y servicios sociales”, inciden. Esa es la cifra con la que habría que partir para analizar si el horizonte que dibuja el nuevo modelo es bueno o malo. “Si te quedas solo en 200 y pico millones de incremento, a ver cómo pides el año que viene dinero por sanidad”, pone como ejemplo.
Pero, dicho esto, sectores críticos y no tan críticos con la actual dirección insisten en que “el momento de oportunidad es el peor”. “Nos viene muy mal, puede impactar mucho en los votantes. El agravio con Cataluña sienta muy mal. Tendremos al País Vasco y Navarra a un lado y al otro, a Cataluña; y, en ese contexto, ponte a competir”, lamenta una voz del partido. Otra reconoce el “esfuerzo que está haciendo Pilar (Alegría) en la precampaña”. “Pero que te llegue una noticia de estas características supone un contratiempo”, añade a continuación.
Desde el círculo de Alegría tratan de restar importancia a que el resto de federaciones socialistas, salvo contadas con los dedos de la mano, se hayan posicionado a favor de la propuesta. “Tampoco el presidente valenciano ha abierto mucho la boca”, sentencian.