El Ibex 35 desafía al entorno global cerrando en positivo impulsado por energía y utilities
El Ibex 35 logró desmarcarse del tono bajista de los principales mercados internacionales y cerró la sesión en terreno positivo, apoyado en el buen comportamiento de los sectores clave de la economía. Desde primera hora, las utilities lideraron las subidas del selectivo, favorecidas por el descenso en la rentabilidad de los bonos, consecuencia de la búsqueda de activos refugio por parte de los inversores, y por los resultados de la última subasta eléctrica celebrada en Reino Unido.
Dentro de este sector destacó Endesa, que se vio impulsada por la posibilidad de que algunos partidos políticos españoles planteen una ampliación de la vida útil de las centrales nucleares, cuyo cierre progresivo estaba previsto entre 2027 y 2035. Este escenario permitiría a la compañía continuar explotando estos activos y evitar un deterioro contable relevante que podría afectar negativamente a sus resultados.
También registró avances destacados Repsol, que continúa beneficiándose de la fuerte revalorización del petróleo, actualmente en máximos desde octubre tras acumular una subida superior al 9% en las últimas cuatro sesiones. El recrudecimiento de las revueltas en Irán refuerza la probabilidad de que el precio del crudo mantenga esta tendencia alcista, al aumentar el riesgo de interrupciones en el suministro y elevar la prima de riesgo geopolítica del sector energético. Aunque todavía quede tiempo por llegar este contexto podría generar nuevas presiones inflacionistas y forzar un giro en la política monetaria de la Reserva Federal, con el consiguiente impacto negativo en la confianza de los mercados bursátiles.
El protagonismo de la sesión, no obstante, fue para Grifols, que lideró las subidas del índice sin que se conozcan noticias relevantes ni propias ni del sector. Aun así, la actividad fue excepcionalmente elevada: según Bloomberg, el volumen negociado supera en un 50% la media de los últimos 20 días. Este aumento del interés inversor se produce en un ejercicio clave para la compañía, en el que la generación de caja será determinante para reducir su nivel de apalancamiento, uno de los principales focos de atención del mercado.
En el lado negativo, las mayores caídas se concentraron en las compañías ligadas al turismo, penalizadas por el encarecimiento del petróleo. También se observaron descensos en constructoras y en Inditex, afectada por la incertidumbre en Oriente Medio y sus posibles consecuencias sobre el comercio marítimo internacional.
En Estados Unidos, el S&P 500 encadenó sus primeras dos sesiones consecutivas a la baja en 2026, en un contexto de corrección desde máximos históricos. La publicación de resultados de tres de los cuatro grandes bancos del país no logró convencer a los inversores, en una temporada de resultados marcada por expectativas muy exigentes que, de no cumplirse, podrían aumentar la volatilidad.
En el plano macroeconómico, las ventas minoristas de EE. UU. registraron en noviembre su mayor avance desde julio, impulsadas por el repunte en la compra de automóviles y la solidez del consumo navideño. Por su parte, la inflación mayorista repuntó ligeramente debido al aumento de los costes energéticos, mientras que los precios de los servicios permanecieron estables.
En el ámbito político, el Tribunal Supremo de Estados Unidos decidió posponer su fallo sobre la legalidad de los aranceles impuestos por el presidente Trump.
Entre los activos con mejor comportamiento volvieron a destacar los metales preciosos. Más allá de los factores habituales, uno de los elementos clave de su reciente fortaleza es el cuestionamiento de la independencia de la Reserva Federal por parte de Trump. Este tipo de ataques no estimulan el crecimiento ni abaratan el crédito, sino que introducen una prima de riesgo institucional innecesaria para la economía estadounidense. La politización del banco central erosiona la credibilidad de la política monetaria, debilita la confianza en el dólar y favorece el atractivo de activos alternativos como el oro y la plata.
En este mismo contexto, el bitcoin alcanzó máximos de dos meses, sumándose finalmente al repunte de los activos de riesgo y de los metales preciosos tras varias semanas de consolidación lateral. El movimiento refleja una mayor apuesta de los inversores por activos alternativos, con la geopolítica actuando como principal catalizador.
Manuel Pinto
Analista de mercados