Por Mariana Dimópulos. Cuando hablamos de lenguas primeras lo decimos en muchos sentidos. Una lengua primera puede ser la lengua de origen, es decir, la imaginada lengua primigenia desde la adánica hasta el indoeuropeo, pasando por todas las estrambóticas hipótesis que se barajaron en la Europa de los siglos XVI y XVII, o puede ser lengua primera respecto de la traducción. Esta será la lengua del original mientras la otra, la «segunda», es la lengua meta. Los traductores escribimos «lenguas segundas» en este sentido. [...]