'Un incidente fortuito en los Alpes suizos ha vuelto a poner de relieve los peligros ocultos del esquí fuera de pista. Matteo Zilla, un esquiador de origen italiano, logró salvar la vida de un joven que había quedado enterrado tras sufrir una caída en una zona de nieve virgen en la estación de Engelberg. El recate, que feu grabado gracias a la cámara que llevaba el hombre en casco, destaca por la inusual forma en que la víctima fue localizada. Y es que lo descubrió al ver que asomaba un brazo.
Zilla descendía por una pala donde acababa de caer medio metro de nieve aproximadamente cuando avistó un movimiento extraño a lo lejos. Pensaba que era alguien que subía haciendo esquí de montaña, cuando al acercarse lo que vio fue un brazo sacudiendo de lado a lado.
Aunque aparentemente era una zon...'