El Celta se impuso al Sevilla el lunes en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El equipo dirigido por Claudio Giráldez logróo llevarse los tres puntos en juego gracias al gol anotado por Marcos Alonso desde el punto de penalti en los últimos minutos del partido (0-1). La afición sevillista nuevamente se mostró muy enfadada por la situación de su equipo y algunos pagaron su frusttración y descontento con Borja Iglesias, delantero del cuadro gallego, al que dirigieron insultos homófobos en los aledaños del Ramón Sánchez-Pizjuán. El ex del Betis reaccionó a los lamentables gritos que tuvo que soportar. Cuando el Celta se marchaba del estadio el punta se detuvo para ir a ver a un amigo, momentos que aprovecharon algunos aficionados para llamarle «maricón de mierda» o para desearle la muerte entre otros gritos. Desagradables y lamentables proclamas las que se lanzaron desde los aledaños del Ramón Sánchez-Pizjuán. El vídeo, publicado por el medio Zona Mixta, que recogía los insultos fue compartido en la red social X (anteriormente Twitter) por el propio Borja Iglesias que aprovechó para comentar de forma irónica en su reposteo lo siguiente: «Qué raro, si esto en el fútbol no pasa nunca». Borja Iglesias durante su carrera siempre ha sido un futbolista que no ha dudado en expresar sus opiniones y en mostrar sus inquietudes a través de las redes sociales sin importar a quien pudiera molestar. Esto ha provocado que su forma de comportarse fuera del terreno de juego tenga gran aceptación entre los aficionados, pero también ha generado que haya personas a las que no les caiga en gracia. El delantero del Celta fue titular en el Ramón Sánchez-Pizjuán y cuando fue sustituido por Claudio Giráldez en la segunda mitad recibió una sonora pitada por su pasado en el Real Betis, eterno rival del Sevilla FC.