Marc Ribas sorprende al elegir estas bravas como las mejores de Barcelona
Una tapa emblemática, a examen
Las patatas bravas son una de las tapas más icónicas de la gastronomía española. En Barcelona, su popularidad no ha hecho más que crecer, dando lugar a interpretaciones que combinan tradición y creatividad.
Consciente de este fenómeno, el programa Joc de cartes de TV3 dedicó su última entrega a encontrar las mejores bravas de la ciudad condal. El chef Marc Ribas, presentador del espacio, visitó cuatro restaurantes para valorar su propuesta en base a sabor, presentación y fidelidad al espíritu original del plato.
Los aspirantes al trono
Atabalats Gastroburgers – Gràcia
Este local se presentó como un competidor joven con espíritu moderno. Su propuesta obtuvo una puntuación de 5,8 para el restaurante en general y 5 para las bravas. Aunque Ribas valoró el esfuerzo, consideró que el resultado aún no alcanzaba el nivel esperado.
Tapes La Bona Sort – Ciutat Vella
Con una cocina de barrio tradicional, este restaurante dejó un sabor agridulce. La propuesta general fue aceptable, pero las bravas no convencieron al chef, quien mostró disposición a regresar para dar una segunda oportunidad.
La Mari Ollero – Esplugues de Llobregat
Este restaurante fue el que obtuvo la valoración más baja. La interpretación de las bravas no fue entendida por el cocinero, lo que se tradujo en una puntuación claramente insuficiente.
El gran ganador: Bar Bauma
Eixample, Barcelona
Con una propuesta que combina ejecución técnica y respeto por la tradición, el Bar Bauma se alzó como el gran ganador del programa. Su versión de las bravas, servida con una salsa picante equilibrada y una patata crujiente por fuera y tierna por dentro, convenció plenamente a Ribas.
El chef valoró especialmente la solvencia de su cocina, su capacidad de modernizar un plato clásico sin perder autenticidad y el equilibrio perfecto entre lo popular y lo sofisticado.
¿Qué hace especiales a estas bravas?
Según la evaluación de Marc Ribas, las claves del éxito del Bar Bauma fueron:
- Textura ideal: patatas bien fritas, sin exceso de aceite.
- Salsa potente: picante sin dominar el conjunto.
- Presentación cuidada: visualmente apetecible y sin artificios.
Un clásico renovado que se impone
El triunfo del Bar Bauma confirma que en Barcelona la tradición sigue teniendo un peso fundamental en la gastronomía, pero adaptada a las exigencias del paladar contemporáneo. Su victoria no solo se traduce en reputación, sino en un reconocimiento por parte de uno de los chefs más influyentes del panorama catalán.
Para quienes buscan patatas bravas auténticas y bien ejecutadas, el veredicto de Marc Ribas en Joc de cartes señala un destino claro en el corazón del Eixample.