Azcón peleará por la derecha con Ayuso de reclamo
Ha tomado Jorge Azcón buena nota de todo lo que ha ocurrido en Extremadura, donde su colega María Guardiola consiguió un resultado notable en las elecciones autonómicas después de una campaña distinta. Muy personalista, sin contar con activos nacionales del partido, con la sola presencia de Feijóo, pocos mítines, la silla vacía en uno de los dos debates televisivos, escasas entrevistas presenciales y... orientada al centro político, para priorizar el trasvase de votantes procedentes del PSOE. En ningún momento de la travesía, la candidata del PP tendió las redes por la derecha.
El desenlace: una subida notable de Vox que empañó su victoria. Si el objetivo último de la cita con las urnas era reducir la dependencia del partido verde, como dijo Santiago Abascal: «Dos tazas». En Aragón, fuentes próximas al presidente, y aspirante, reconocen a LA RAZÓN que la tendencia que marcan los sondeos internos es similar. «Nosotros subimos, pero Vox, también». Y mucho. De hecho, sería el que más crecería.
De ahí que, para la campaña en Aragón, el PP formule un planteamiento distinto. Por lo pronto, el mayor reclamo del partido para los electores de derechas, es decir, Isabel Díaz Ayuso, tendrá su sitio. «Vendrá en los primeros días de campaña». Otro referente cuyo desembarco está previsto es la portavoz adjunto en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, con un predicamento indiscutible entre la parroquia antisanchista.
Más novedades con respecto a Guardiola. El presidente nacional del partido tendrá más protagonismo en los actos del candidato. «Al menos, estarán juntos tres o cuatro días». Por otro lado, Feijóo contará con su propia caravana electoral. Está previsto que Azcón participe en los debates que se celebren. De momento, dos en la corporación autonómica. El primero, que será un cara a cara con la socialista Pilar Alegría. El segundo, a ocho con los cabeza de cartel del resto de partidos.
Dos planteamientos de campaña opuestos. Aunque, para la cúpula de Génova es el mismo: «Libertad para Azcón». Que es quien se examina y al que le corresponde decidir qué quiere y qué no. «Es un territorio que tiene una provincia más, aunque la mayoría de la población está condensada en Zaragoza. Nuestro objetivo es hacer un acompañamiento, pero no nos entrometemos en sus decisiones», aseguran en el equipo de Feijóo, donde también recuerdan que la meta es sólo una. Mejorar el porcentaje de votos y la representación de escaños, y hundir al PSOE para lograr una «mayoría suficiente», esto es, que el PP sume más que toda la izquierda junta, de modo que el apoyo de Vox pase de costar un sí a la abstención.
Como si ese escenario disminuyera la dependencia... bien se ha podido constatar en Extremadura, donde los votos de Vox siguen siendo imprescindibles. Por mucho que sea en forma de abstención.
Lo que sí queda descartado en Aragón, y así se encargan de enfatizarlo los alfiles de Azcón, es lograr una mayoría absoluta.
«Nunca nadie ha conseguido tenerla en Aragón, que nos volvamos locos, que aquí sabemos muy bien lo que es posible y lo que no». De aquí al 8 de febrero, no habrá ni un titular en prensa que ponga la meta a una distancia inverosímil. La suerte de Azcón, con respecto a Guardiola, es que él sí tiene margen para librarse de Vox sin necesidad de una absoluta.
En los anteriores comicios, 2023, el dirigente popular cosechó 28 diputados: a seis de la absoluta. Vox logró siete escaños. La única vía posible era el partido verde. Pero existe una vía alternativa que neutralizaría a Vox si Azcón logra subir un tanto más: las formaciones localistas. Caso del PAR, o Aragón Existe.
Claro está que cuando el leitmotiv de una convocatoria es el bloqueo, no hay ningún interés en volver a depender del mismo socio que, antes, impedía aprobar una medida tan trascendental como los presupuestos. Azcón no piensa tanto en un escenario imposible como en una geometría variable que convierta a Vox en irrelevante por mucho que suba.
Para eso, necesita crecer por todos los flancos, también por la derecha. Para asegurarse un crecimiento aún mejor de lo que vaticina la demoscopia y, sobre todo, tratar de frenar a un partido que sigue surfeando la ola alcista.