El
Sevilla perdió otra vez y cierra la segunda vuelta de nuevo con el piloto rojo encendido, a tres puntos del descenso y sumando tres derrotas consecutivas. Un penalti al final del partido en un pisotón de
Oso a
Moriba y que convirtió
Marcos Alonso confirmó el desastre andaluz y le dio los tres puntos a un
Celta que se acerca a Europa y que demostró por qué es uno de los mejores equipos fuera de casa.
Seguir leyendo...