"Cartas desde Hiroshima: el Madrid de Scariolo está muy vivo"
No voy a salir aquí a defender a Sergio Scariolo y su proyecto porque sí. Maestro en la comunicación, se desenvuelve a la perfección en la cultura de la coartada argumental, algo que no es muy compatible con la exigente (y poco cuerda a veces) filosofía implacable del Real Madrid. Considerando que es un hándicap hablar tanto (muchos partidos=muchas ruedas de prensa) y que su tendencia a la perfección y al control absoluto le lleva a un sano inconformismo y al reclamo continuo de la mejora (plantilla, recursos, detalles tácticos y técnicos, muchos ayudantes, advertir sobre una silla mal colocada, esto es un decir, por supuesto) creo que le han erosionado más algunas de sus frases (disfrazar derrotas ante equipos de menor nivel como parte del proceso) que su gestión o el devenir de su equipo. El ruido en las redes tampoco debe confundir.