La Formación Profesional (FP) ha ganado en solo cinco años más de 10.000 nuevos alumnos en la provincia. El número de jóvenes alicantinos que apuestan por aprender un oficio se ha incrementado en un 32 %, hasta superar los 42.000 estudiantes por ser una vía formativa más rápida y práctica y con una alta inserción laboral, lo que está llevando a las empresas a buscar mano de obra en los centros educativos, incluso, antes de que el alumnado haya acabado su formación.