Lorena Flores por apoyo a primeros deciles: “No es una competencia entre el crecimiento económico y la política social”
La directora ejecutiva del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, Lorena Flores, aseguró que el cambio en la metodología de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) era una medida que se pedía a gritos.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, la economista recordó que la manera de medir la pobreza fue criticada en la versión 2022 de la encuesta: “Porque estábamos en dígitos de seis y algo (…) Ahí uno empieza a notar que no se está identificando lo que tiene que identificar”, señaló.
En esa misma línea, Flores destacó la incorporación de elementos como la conectividad digital o nuevas preguntas respecto al acceso a la educación, para medir la pobreza multidimensional.
“Se estaban midiendo cosas en educación que hoy día no tenían tanta relevancia. Tenemos poca gente, por ejemplo, con analfabetismo y por lo tanto, implicaba quedarnos estancados en factores que ya no son necesarias ni representan Chile”, opinó.
“Creo que avanzar en cambiar en estos indicadores es bueno, porque nos ponen más exigencias. Cambiarlos año a año tampoco es bueno, porque podemos perder la vara de medición. Por lo tanto, hacer esto de ir cambiando cada 10, cada 11 años, tiene algo de sentido. Miramos cosas que en general se nos pasan desapercibidas y a la larga, empezamos a poner más énfasis donde hay que ponerlo”, estimó.
Tras la entrega de los resultados de la Casen, la metodología de la encuesta fue cuestionada por distintos académicos que atribuyeron la disminución de la pobreza a la entrega de subsidios por parte del Estado. Además, pusieron la alerta en la debilidad del mercado laboral del país. En ese sentido, la directora del Centro de Microdatos abordó el origen de los ingresos en los primeros deciles y a si se debe o no continuar con el apoyo estatal para la población más empobrecida.
“Si uno mira la data, el primer decil tiene muy pocos ingresos del trabajo y lo más probable es que si tú lo miras en detalle, ese trabajo es altamente informal. Por lo tanto, no llegan a los salarios mínimos mensuales. Entonces, ¿cómo pueden mantenerse, vivir, digamos, subsistir esa familia si tú no les das ayudas? ¿Cómo pueden pagar la luz, cómo pueden pagar la alimentación, cómo pueden ir al médico?”, cuestionó.
En ese escenario, la economista sostuvo que para esos sectores de la población “es un requisito básico tener políticas sociales que ayuden”. “Son personas que, además, muchas veces no pueden entrar al mercado laboral, porque ya no tienen los niveles educacionales que te pide el mercado laboral, no tienen la experiencia. Entonces, también se requieren y se dan, de hecho, esas ayudas”, explicó.